Si tuvieras que hacer una lista de las aplicaciones que más uso al cabo del día, Google Maps estaría casi seguro en el podio. Y no solo lo utilizo para localizar a mis seres queridos o cuando voy en el coche: a pie también es muy útil si como yo, eres capaz de perderte en cualquier lugar. Sin embargo, tuvo una revelación un tanto frustrante: llevo años usándola mal. O, al menos, de la forma más incómoda y arriesgada posible.
Puede que te haya sucedido: vas andando por la calle, con prisa y quizás sujetando un café o una bolsa en una mano, y necesitas ver con detalle una calle en el mapa. Lo instintivo, lo que hemos aprendido con los smartphones, es usar el gesto de pinza (pellizcar la pantalla) para acercar o alejar la imagen. El problema es que es muy incómodo con una mano pero, por suerte, existe un gesto que estaba ahí todo el tiempo y pone remedio a estas situaciones.
Un gesto salvavidas
Google Maps esconde una función de zoom con un solo dedo que elimina el tradicional gesto de pinza. No hay un botón visible en la interfazpor lo que no verás un «+» oculto en un submenú: se trata de un gesto que implica algo de memoria muscular.

Me costó integrarlo en mi rutina, y ahora lo cierto es que lo aplico incluso en otras apps compatibles, como el navegador. Creo que una vez aprendido y repetido, cambia radicalmente la navegación a pie de calle.
La mecánica es más sencilla de lo que puede parecer, pero es genial:
- Sujete el móvil firmemente con una sola mano. Evidentemente debes estar en la vista de Google Maps, sea en el mapa o con una ruta activa.
- Haz un doble toque rápido en la pantalla, pero con un matiz crucial: no levanta el dedo en el segundo toque (lo habitual), déjalo pegado a la pantalla.
- A continuación, y sin despegar el dedo, deslícese hacia abajo para acercar el mapa o deslícese hacia arriba para alejarlo.
Es así de sencillo. Al principio cuesta un poco acostumbrarse porque nuestro cerebro busca automáticamente el gesto de pinza (motivo por el que casi accidentalmente mi teléfono en más de una ocasión), sobre todo cuando no estás en movimiento.

No obstante, en situaciones donde necesito ver las mientras me llama muevo, es imbatible. Lo mejor de todo es que no es una función exclusiva de mi Android: puedes usarlo en un iPhone porque funciona de la misma manera.
Como comentaba antes, se ha convertido en un gesto muy interiorizado de mi navegación diaria (o casi, que no todos los días salgo con Google Maps) y elimina esa sensación de que el teléfono pueda salir volando cada vez que quiero ver un detalle del mapa.
Otros trucos para Google Maps cuando vas a pie
Si no conoces este «truco» es importante saber que la aplicación de mapas por excelencia de Google está llena de funciones que pueden facilitarte la vida si sabes cómo usarlas.
Aquí tienes otros trucos que he ido aprendiendo a base de usar mucho la aplicación y que complementan perfectamente la experiencia de uso:
- Si no sabes hacia dónde empezar a andar: a veces, la brújula falla y no sabes si te está indicando ir a la derecha oa la izquierda al salir del metro. Existe un botón de «Navegar» que activa el modo Live View: usa la realidad aumentada para decirte hacia dónde mirar.
- Cuando el punto azul se vuelve loco: si notas que tu ubicación salta de un lugar a otro sin motivo aparente, es probable que tengas los sensores descalibrados. Hay un truco muy sencillo que consiste en hacer un «ocho» en el aire con tu móvil para recalibrar la brújula y mejorar la precisión rápidamente.
- Usar la IA: buenísimo si estás de viaje y tienes poco tiempo, no hace falta que planifiques nada de turismo. Usar Gemini para hacerlo es otra historia: puedes pedirle a la IA de Google una lista de lugares para visitar en una tarde y Maps te trazará la ruta óptima.
Imagen de portada | Pepu Ricca para Xataka (con edición)
En Xataka Móvil | Google Maps está bien, pero con estos trucos todavía es mejor



