Casi cuatro años después de la invasión rusa, Ucrania enfrenta una guerra de desgaste que redefine su mapa, su economía y la vida de sus ciudadanos. Moscú controla alrededor del 20% del territorio ucraniano, pero sus avances son lentos y costosos, mientras Kiev resiste al borde del colapso económico y depende casi por completo del respaldo internacional. Entre pérdidas humanas masivas, ganancias territoriales limitadas y economías al filo, el conflicto se perfila como un enfrentamiento prolongado que marca un nuevo precedente para Europa y para la geopolítica global.
Subscribe to Updates
Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.


