El experimento. Según los datos técnicos filtrados y recogidos por medios como Autoridad de AndroidSamsung no ha usado una sola celda, sino una arquitectura ‘dual’ compuesta por una batería principal de 12.000 mAh y una secundaria de 8.000 mAh.
El rendimiento, según cuentan, fue espectacular: juntas, ambas baterías proporcionan una autonomía con 27 horas de tiempo de pantalla activa (SOT) y una vida útil teórica de 960 ciclos de carga. Sin embargo, este experimento falló en lo más importante: la seguridad.
El fallo. El reporte indica un problema crítico post-test: «fallo de longevidad» por exagerado. El silicio permite almacenar mucha más energía que el grafito, pero tiene un efecto secundario: se expande básicamente al cargarse. Durante sus pruebas, la celda secundaria de 8.000 mAh pasó de tener un grosor de 4 mm a 7,2 mm.
Este fenómeno no es nuevo: ya vimos exactamente el mismo problema cuando Realme presentó su prototipo de 15.000 mAh el pasado verano. Aquella batería usaba un ánodo de silicio puro, lo que la hacía inviable de cara a un lanzamiento comercial por culpa de la degradación física. La surcoreana parece haberse topado con la misma barrera: en un móvil, reventaría la pantalla y dañaría el chasis.

Por qué unas sí y otras no. Es fácil hacerse una pregunta: ¿Por qué Honor o Realme sí pueden y Samsung no? La diferencia está en la «pureza» de la mezcla. La tienda por los 10.000 mAh que han iniciado los fabricantes chinos (con ese irónico miliamperio extra) se basa en un equilibrio químico distinto. Honor, por ejemplo, está usando un porcentaje de silicio más bajo (entre el 10% y el 30%).
Esto permite que los 10.000 mAh sean la próxima frontera viable, estabilizando la mezcla con carbono para evitar que el móvil termine hinchándose. Samsung, que como hemos visto quiere llegar al doble de capacidad, probablemente haya tenido que forzar el porcentaje de silicio más allá del punto de estabilidad que las otras firmas han encontrado.
¿Dónde sí tiene sentido?. Seguramente en Samsung tengan una postura más conservadora sobre estas baterías de silicio-carbono, no en vano sufrieron en sus propias carnes problemas con las baterías: recordemos el caso del Galaxy Note 7. Mientras Xiaomi también planea meter 10.000 mAh en cuerpos de 8,5mm y con carga rápida de 100W, los coreanos tienen otra hoja de ruta.
Por un lado, sabemos que Samsung SDI ha decidido priorizar esta tecnología para el coche eléctrico a través de su alianza con KG Mobility. Por otro, para sus móviles, la apuesta no parece ser el silicio extremo, sino nuevas técnicas de ensamblaje para mejorar la densidad sin riesgos.
De momento, los 20.000 mAh se quedan en el laboratorio de la surcoreana; la realidad para este recién comenzado 2026 apunta a consolidar el salto masivo que están trayendo las baterías de silicio-carbono y que los proveedores predijeron hace meses.
Imagen de portada | Composición con imágenes de Javier Penalva para Xataka y Honor
En Xataka Móvil | Llevaba años criticando la innovación de los móviles. Este año me he comido mis propias palabras




