La economía dominicana ha mostrado resiliencia en 2025, pero enfrenta desafíos estructurales como el déficit fiscal, el endeudamiento público y la distribución desigual del crecimiento. En ese sentido, la Federación de Mujeres Empresarias Dominico Internacional (FEM) destaca la necesidad de un arreglo fiscal integral que priorice la calidad del gasto, la transparencia y la rendición de cuentas.
La presidenta de la FEM, Rossy Escotoargumentó que el crecimiento económico aún no se integra plenamente a las micro y pequeñas empresas, donde persiste la informalidad laboral.
Subraya la urgencia de políticas de transformación productiva, acceso a financiamiento y apoyo técnico, con especial atención al empresariado femenino.
En este contexto, resalta la necesidad inminente de aprobación del proyecto de reforma a la Ley 169-92 o Código de Trabajoque aún reposa en la Cámara de Diputados y que ofrece importantes oportunidades de mejora para la formalización, la protección laboral y la competitividad empresarial.
También la inflación en alimentos y productos básicos, la volatilidad cambiaria y los efectos climáticos sobre la producción agrícola afectan la planificación de empresas y familias, por eso pide mantener la estabilidad macroeconómica será clave para incentivar la inversión y sostener la actividad productiva.
Además, plantea que las remesas continúen siendo un soporte fundamental para millones de hogares, pero no deben considerar una solución permanente para la pobreza, por eso transformarlas en desarrollo interno requiere políticas que fomenten la inversión productiva, el empleo formal y el emprendimiento local.
De cara a 2026, la presidenta del FEM señala que, a pesar de la desaceleración internacional y tensiones geopolíticas, existen oportunidades para reducción de tasas de interés, impulso a la construcción e inversión pública eficiente. “La estabilidad económica requiere institucionalidad, transparencia y gestión responsable de los recursos públicos”, subraya el dirigente empresarial.




