China tiene energía de sobra.. La visión estratégica de China, que una vez lleva más décadas invirtiendo en el ámbito energético, está dando frutos y el país dispone de un margen de maniobra notable en cuanto a suministro energético. Ese es un factor que parece desequilibrar la balanza a su favor: Jensen Huang, CEO de NVIDIA, ya avisó de que China puede ganar la carrera de la IA. Según él, China tiene una regulación más flexible y sus empresas cuentan con subsidios del gobierno para la energía que necesitan sus centros de datos.
Pero es que EEUU tiene otra filosofía.. Naciones Unidas estudio profundo de la startup Epoch AI —responsables del benchmark de IA FrontierMath— sirve como contrapunto de esas teorías pesimistas. En los últimos meses hemos visto cómo EEUU parece tener un verdadero problema con la energía que necesitan los centros de datos de IA.


China no ha parado de incrementar su capacidad de generación energética, pero EEUU no por una sencilla razón: hasta ahora no la necesita. Fuente: Época AI.
Sin embargo en Epoch AI explican que no es que EEUU no sea capaz de crear más capacidad energética: simplemente no la ha necesitado hasta ahora. Mientras que China se ha preparado para el futuro —incluso si ese futuro no llega—, EEUU ha mantenido una actitud más conservadora: mientras no hubiera demanda, no movería ficha. La pregunta inmediata, por supuesto, es si podrá moverla ahora o es demasiado tarde. Y no, no parece que lo sea.


Previsión de capacidad energética necesaria para los centros de datos en EEUU hasta 2030 según distintos escenarios. En el peor de todos ellos (color rosa), se necesitarán casi 80 GW de capacidad. Fuente: Época AI.
La demanda va a ser enorme. Hay una realidad: esos ambiciosos planes para crear más y más centros de datos por todo EEUU —con el Proyecto Stargate a la cabeza— provocarán que los centros de datos en el país necesiten entre 30 y 80 GW de capacidad energética en 2030. Para los responsables del estudio es perfectamente posible que EEUU «se ponga las pilas» —nunca mejor dicho— y logre aumentar su capacidad energética. ¿Cómo? Varias opciones.
EEUU tiene margen de maniobra. Para poder suministrar toda esa energía que teóricamente van a necesitar todos esos centros de datos hay varias alternativas claras según el estudio de Epoch AI:
- gas natural: es relativamente barato y las centrales se pueden construir rápidamente. Hay tres grandes empresas que pueden cubrir dicha demanda: GE Verona, Mitsubishi Heavy y Siemens. Los aviones de todas ellas apuntan a una producción superior a los 200 GW en 2030. Aun no cumpliéndolos, ese suministro (sin estar totalmente dedicado a la IA) ya sería parte importante de la solución.
- energia solar: la otra gran parte de la solución, sobre todo porque sus costos han caído severamente y porque es muy, muy escalable. Ya vimos cómo EEUU tiene capacidad para instalar 1.200 GW solares para IA gracias a sus desiertos, pero de momento las Big Tech no se atreven a usarlos. De nuevas las estimaciones apuntan a unos 200 GW de capacidad instalada en 2030, pero aun sin cumplir esas expectativas, esta infraestructura también formará parte clara de la solución.
Flexibilidad energética. En el informe se habla además de una filosofía dinámica de suministro. La mayor parte del tiempo la red eléctrica de EEUU está sobredimensionada por una simple razón: está creada para poder suministrar energía en picos máximos —como cuando todo el mundo enciende el aire acondicionado— pero la mayor parte del tiempo hay energía de sobra incluso para cedérsela a grandes centros de datos de IA. Esa futura deberá crearse infraestructura con esa misma idea: sobredimensionada, pero flexible.
Y hay otras alternativas. El país está recurriendo a soluciones energéticas que creían enterradas para alimentar los centros de datos. Entre ellas están las centrales fósiles que teóricamente iban a cerrar pero que están volviendo a operar ante el asombroso incremento de la demanda. También se habla de acudir a soluciones del ámbito militar e incluso a alternativas más insólitas, como la energía bajo los volcanes. Por no hablar, por supuesto, de las centrales nucleares y de los pequeños reactores nucleares (SMR) que están ya siendo utilizados por algunas de las Big Tech para sus centros de datos.
Cuidado con la factura de la luz. La realidad es que en el país norteamericano los centros de datos están creciendo más rápido que la infraestructura eléctrica, y dichas instalaciones están renaciendo la electricidad del país. La situación está provocando incluso que los operadores de la red eléctrica pidan poder apagar los centros de datos en momentos de alta demanda. Y luego está el otro gran efecto colateral: los centros de datos de IA están disparando la factura de la luz.


A la hora de poner en marcha un centro de datos de IA, la energía cuesta una décima parte de lo que cuestan los chips. Fuente: Época AI.
No parece haber problema. Aun con todos esos obstáculos, la conclusión de Epoch AI es clara: «dudamos que estos retos sean suficientemente importantes para impedir el escalado de la IA». De hecho, recuerdan que en realidad lo que es caro son los chips, no la energía, que supone una décima parte de la inversión en chips. El informe concluye que eso de que China tiene ventaja no es necesariamente cierto, y que el hipotético cuello de botella energética de EEUU «es mucho más débil de lo que mucha gente ha indicado».
Imagen | Andrey Metlev
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