El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha publicado una carta en Los New York Times en la que argumenta las razones para ejecutar la reciente regularización de inmigrantes y replicar así a lo que califica como “líderes de estilo MAGA”. En la misiva, apela a la “prosperidad y la dignidad humana” y sostiene ante los que califican de “suicida” una política migratoria de regularización que “España está en auge”.
Sánchez, que define las políticas de “persecución y deportación” como “crueles”, expone que la regularización de medio millón de migrantes por decreto tiene “condiciones”, ya que se trata de permisos temporales “que podrán renovarse al cabo de un año”. En cuanto al por qué, el mandatario apela a la “moral” y a la memoria. «España fue en su día un país de emigrantes (…) Ahora las tornas han cambiado. Es nuestro deber convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares habrían esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras».
Además, el mandatario sostiene que se trata de un razonamiento “puramente pragmático”. “Occidente necesita gente”, recuerda, y, de no abrazar la migración, el “declive demográfico” afectará negativamente a “sus economías, servicios públicos y PIB”. “Ni la inteligencia artificial ni los robots podrán evitar ese resultado, al menos a corto o medio plazo”, subraya.
Sánchez destaca que “los desafío de la regularización no se relacionan con “la etnia o la raza” sino con “la pobreza y la desiguldad”
Sánchez, que reconoce que el proceso de regularización “no será fácil” y comporta “enormes desafíos”, destaca que éstos “no tienen nada que ver con la etnia, la raza, la religión o la lengua de los migrantes” sino con los problemas que ya enfrentan los nacionales españoles, como “pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras de acceso a la educación ya la sanidad”. El Jefe del Ejecutivo destaca, en este contexto, que en el actual proceso de regularización participan 900 organizaciones no gubernamentales, incluida la Iglesia católica, y cuenta con el apoyo tanto de asociaciones empresariales como de sindicatos”.
Finalmente, y en el contexto de dos días consecutivos de ataques a la propuesta de regularización del acceso de menores a redes sociales —con críticas y burlas de los dueños de X y Telegram—, Sánchez se dirige a los “líderes al estilo MAGA” que critican el “movimiento suicida” de la regulación de migrantes. España, dice, no es “un país en decadencia”, sino que “está en auge”. Como prueba, lista los logros económicos de los últimos años: el mayor crecimiento entre los países más grandes de Europa, la creación de empleo (España, defiende, ha creado “casi uno de cada tres nuevos empleos en toda la Unión Europea” y el paro ha bajado del 10% por primera vez en casi 20 años).
“Lo que funciona para nosotros puede funcionar para otros”, concluye el presidente español, que contrapone “el pensamiento de suma cero de la extrema derecha” y el aprovechamiento de “las mismas fuerzas que han permitido prosperar a nuestras sociedades durante siglos”.



