El papa León XIV pasará 35 horas en Barcelona los días 9 y 10 de junio en el marco de su visita a España, según ha sabido este diario aunque el programa de la visita del Sumo Pontífice no ha sido anunciado todavía por el Vaticano y, por tanto, podría sufrir retoques.
El viaje consta, por ahora, de tres etapas: Madrid, Barcelona y las islas Canarias. El programa provisional de la capital catalana incluirá un acto multitudinario el martes 9 de junio en el Estadi Olímpic de Montjuïc en un formato por determinar, bien una misa o un encuentro con los ciudadanos, un tipo de reunión que puede dirigirse a determinados colectivos, como ha sido el caso de jóvenes, inmigrantes o personas desfavorecidas.
El Pontífice pasaría una noche en Barcelona, previsiblemente en el palacio episcopal
Fuentes municipales han confirmado este encuentro en el que el Palau Sant Jordi sería la alternativa. Por su parte, el Arzobispado de Barcelona ha declinado hacer comentarios a la espera de que sea el Vaticano, como es preceptivo, quien anuncia el programa del viaje con sus detalles.
El orden del recorrido del Papa por España tampoco está anunciado, pero la tradición y el protocolo se inclinan por empezar por la capital del Estado, donde es recibido por las principales autoridades. El papa Francisco se saltó en alguna ocasión esta norma –caso de su visita a la isla de Córcega en diciembre del 2024–, pero el estilo y las formas de León XIV sugieren que se atendrá al protocolo y empezará en Madrid –con un acto con fieles o una misa en el estadio Santiago Bernabéu, según medios eclesiásticos– y después le seguiría Barcelona, donde se le espera el martes 9 de junio para la citada misa o encuentro multitudinario en Montjuïc.
El Pontífice pernoctaría por tanto una noche en Barcelona, previsiblemente en el palacio episcopal, el escenario que se baraja entre las fuerzas policiales y reservaría el miércoles 10 al día grande de la Sagrada Familia. El motivo es doble y cargado de relevancia: la culminación de las obras de la Torre de Jesús, la más alta de la Sagrada Familia y de toda Barcelona, lo que supone el punto final a una obra principiada en 1882 (la primera piedra fue puesta por el obispo Urquinaona), y el día exacto del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, una figura indisociable del catolicismo y cuya visión ha ganado reconocimientos con el paso de los años en medios artísticos.
La misa solemne para inaugurar la torre que alcanzará 172,5 metros de altura, será el acto central del Año Gaudí y será oficiada por el propio papa León XIV. Los detalles están pendientes del anuncio del viaje por parte del Vaticano, especialmente hermético en lo que a desplazamientos papales se refiere.
Fuentes de la Junta Constructora de la Sagrada Familia han declinado confirmar la visita papal, que en medios oficiales de Barcelona todo el mundo da por hecha.
La visita de León XIV a Barcelona en el año del centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí se convertiría en la tercera visita papal a la ciudad, tras las de Juan Pablo II, en 1982 y la Benedicto XVI, en el año 2010. El viaje de Robert Francis Prevost sería el noveno que realiza un Papa a España, tras los cinco del polaco Juan Pablo II y los tres del pontífice alemán.




