Salvador Illa volverá a reincorporarse el próximo lunes y de forma progresiva a las tareas presenciales como presidente de la Generalitat, según ha anunciado él mismo en la red social X. Illa evoluciona “muy favorablemente”, según ha anunciado el hospital de Vall d’Hebron en la misma red social y se añade que su situación es ya compatible con un retorno progresivo a las tareas presenciales.
Illa todavía deberá seguir aún con el tratamiento antibiótico y con el proceso de recuperación, que los médicos se sitúan para este tipo de dolencias en un total de ocho semanas.
El próximo lunes, Illa hará una declaración institucional sobre su situación y tiene previo estar a las 12.30 en un acto sobre vivienda, en el que se firmará con la iglesia catalana una cesión de pisos para destinarlos a uso social.
El presidente lleva 30 días de convalecencia. Fue el pasado 17 de enero cuando acudió al hospital barcelonés aquejado de dolor en las extremidades inferiores que le obligó a permanecer en el hospital durante dos semanas. Illa fue diagnosticado de una osteomielitis de la sínfisis púbica y del músculo obturador insertado en la pelvis por microbio estreptococo disgalactiae, una infección ósea muy poco frecuente pero grave, que causa dolor pélvico intenso, fiebre y dificultad para caminar.
Trece días después de ser ingresado, el presidente recibió el permiso de los médicos para abandonar el hospital y seguir la recuperación y la rehabilitación desde su domicilio. Illa ha seguido desde entonces una hospitalización domiciliaria, sin haber recibido por tanto el alta médica. El jefe del Govern abandonó el hospital por su propio pie pero con ayuda de unas muletas, sin embargo ya puede prescindir de este soporte para caminar.
Tanto en el tiempo que pasó ingresado como en la hospitalización domiciliaria posterior, el jefe del Govern se ha mostrado muy activo, siguiendo los pormenores de los asuntos más acuciantes, como la crisis de Rodalies. En su equipo aseguran que ha estado en permanente contacto con los consellers y otros responsables públicos, tomando decisiones e incluso celebrando algunas reuniones telemáticas.
Aun así, la información sobre su estado de salud en este tiempo ha sido escasa, y el presidente tampoco se ha prodigado en las redes sociales más que para informar de que seguía la recuperación en casa, agradecer las muestras de apoyo y de cariño, y desear una pronta recuperación a la consellera de Educación, Esther Niubó, tras ser operada de urgencia la semana pasada.




