Pedro Sánchez ha participado este sábado, por vez primera desde que es presidente del Gobierno, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el gran foro internacional sobre la política de defensa en el que, en plena escalada de tensión geopolítica en el mundo, también ha intervenido el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. El jefe del Ejecutivo ha defendido “el compromiso de España con el orden internacional”, pero también ha justificado su rechazo a incrementar el gasto militar hasta el 5% del PIB, como exige Donald Trump a todos los países miembros de la Alianza Atlántica.
“Desde que inició mi mandato como presidente, España ha triplicado su gasto en defensa y ha duplicado el número de efectivos desplegados en misiones de la OTAN”, ha advertido Sánchez. Pero el mandatario español ha aprovechado su intervención para fijar posición ante una carrera armamentística nuclear disparada ante el convulso escenario geopolítico: “Estoy firmemente convencido de que el rearme nuclear no es la senda a seguir”, ha advertido.
Y no es el primero que lo piensa así, pues hace ya más de 70 años, ha señalado, la comunidad internacional llegó a la conclusión de que “la disuasión nuclear era demasiado costosa y demasiada arriesgada para evitar el conflicto entre naciones”. «Demasiado costoso porque exige inversiones públicas colosales. Y demasiado peligroso, porque en varias ocasiones los errores técnicos o humanos nos acercaron a desencadenar una guerra nuclear abierta entre Occidente y la antigua Unión Soviética», ha argumentado. “Una guerra que hubiera llevado a la humanidad al borde de la extinción”, ha señalado. Por tanto, la conclusión fue que “los riesgos de la disuasión nuclear pesaban más que su contribución a la paz”.
El presidente del Gobierno ha esgrimido, para defender esta posición, tanto a Ronald Reagan como a John F. Kennedy. “No es una cuestión de izquierda o derecha, sino de hacer lo correcto”, ha indicado.
“A día de hoy, parece que está cambiando la marea”, alertó Sánchez. “Las potencias nucleares han olvidado las lecciones del pasado y están ampliando sus arsenales nucleares de nuevo”, ha advertido. Juntos, ha especificado, estas potencias están gastando más de 11 millones de dólares a la hora en armas nucleares. Solo Estados Unidos, según los expertos, invertirá 946.000 millones de dólares en armas nucleares en las próximas décadas, que serán “suficientes para erradicar la pobreza global”. “A mi entender, esto es un error histórico”, ha subrayado.
“Pido humildemente a todas estas potencias que, por favor, pongan freno al rearme nuclear”, ha demandado. Y ha instantáneo a estos países a sentarse a negociar para firmar un nuevo acuerdo Start, como el que sellaron Washington y Moscú en el 2010 para restringir los arsenales nucleares de largo alcance y que acaba de vencer.



