Desde entonces, esta alianza ha acompañado al Estado dominicano en la construcción de políticas públicas que colocando a la niñez en el centro. No se trata solo de cooperación técnica, sino de una visión compartida: reconocer a cada niño y cada niña como sujeto de derechos y como parte esencial del presente y del futuro del país.
A lo largo de estos 73 años, hemos sido testigos de avances fundamentales. La ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niñoel fortalecimiento del marco legal de protección, y decisiones históricas como la prohibición del matrimonio infantil, son ejemplos claros de lo que se logra cuando el país apuesta de manera sostenida por su niñez.
Sin embargo, los desafíos persisten. Las desigualdades, los efectos del cambio climático y las brechas sociales continúan afectando de forma desproporcionada a niños y adolescentes. Por eso, recordar el valor de este Acuerdo no es un ejercicio de nostalgia, sino una reafirmación de compromiso.
Invertir en la niñez no es un gasto; es la inversión más estratégica que puede hacer una nación. Cada política que protege, cada programa que incluye y cada derecho que se garantiza, fortalece no solo a la niñez, sino a toda la sociedad.
El 15 de febrero nos recuerda que cuando un país protege a su niñez, protege su propio futuro.
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Carlos Carrera es representante de UNICEF en RD



