El anuncio del presidente Gustavo Petro de liquidar todas las EPS que están en quiebra reabrió un debate de fondo sobre el modelo de salud en Colombia: si el país se encamina hacia un esquema más centralizado, con un actor dominante —en este caso el Estado y la Nueva EPS—, ¿qué tanto se parecería ese sistema al antiguo Instituto de Seguros Sociales (ISS)?
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La decisión del Gobierno, sumada a su intención de fortalecer la Nueva EPS —una aseguradora mayoritariamente pública que podría absorber millones de afiliados de entidades liquidadas— revive para analistas y actores del sistema el recuerdo de un modelo en el que el Estado concentraba buena parte del aseguramiento y la prestación. El ISS, que operó durante décadas como un público gigante con más de 35.000 empleados, llegó a tener un papel dominante en la atención en salud, especialmente para trabajadores formales, antes de la apertura que trajo la Ley 100 de 1993.
En ese entonces, el sistema era profundamente desigual. Mientras una parte de la población accedía a clínicas privadas, millones de colombianos dependían de una red pública insuficiente, con coberturas que apenas alcanzaban a tres de cada diez personas. La reforma de los años noventa introdujo competencia entre EPS públicas y privadas, amplió la cobertura y reducción de brechas, aunque también dio paso a problemas de intermediación financiera que hoy están en el centro del debate.
Una alta concentración del aseguramiento podría replicar problemas de la antigua ISS. Foto:Archivo EL TIEMPO
¿Hacia una concentración del sistema?
El temor de que el modelo actual derive en algo similar al ISS no se basa solo en la historia, sino en lo que podría ocurrir tras la liquidación de varias EPS. Si siete aseguradoras hoy intervenidas desaparecen, como ha pedido el presidente Gustavo Petro, entonces más de 12 millones de afiliados tendrían que ser reubicados, y una de las principales receptoras sería la Nueva EPS, que ya cuenta con más de 11 millones de usuarios.
Esto podría llevar a una concentración del aseguramiento en un número reducido de actores, con un peso creciente del Estado, algo que recuerda —aunque con diferencias— la lógica del antiguo Seguro Social, donde una sola entidad concentraba gran parte de la población asegurada.
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Sin embargo, el contexto actual es distinto. A diferencia del ISS, el sistema vigente mantiene una red mixta de prestadores —clínicas y hospitales públicos y privados— y una cobertura cercana a la universalidad, muy por encima de los niveles de los años noventa. Aun así, los riesgos de concentración, ineficiencia y presión sobre la red prestadora vuelven al centro del debate.
El presidente Gustavo Petro ordenó liquidar las EPS quebradas. Foto:Ministerio de Salud / Presidencia
El papel de clínicas y hospitales: el eslabón más vulnerable
En este escenario, las clínicas y hospitales —las IPS— advierten que el mayor impacto podría recaer sobre ellas. En el modelo actual, las EPS funcionan como aseguradoras que contratan redes de prestación: cada una establece acuerdos con hospitales y clínicas, define tarifas, rutas de atención y mantiene cuentas por pagar por los servicios prestados. Esas redes no se construyen de un día para otro ni pueden trasladarse sin fricciones, pues implican relaciones contractuales y financieras complejas.
Por eso, cuando una EPS entra en liquidación, no solo se redistribuyen pacientes: también quedan deudas con esa red que, históricamente, no se recuperan en su totalidad.
El director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), Juan Carlos Giraldo, fue contundente al anunciar sobre este riesgo. «Las liquidaciones son un fracaso del sistema. La liquidación nunca tiene un buen desenlace. Nunca», afirmó, al recordar que en procesos anteriores las IPS apenas han recuperado una fracción mínima de lo que se les debe.
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Según explicó, de cada 100 pesos reclamados, el reconocimiento puede ser de apenas 25 a 30 pesos, y el pago en efectivo, en muchos casos, “apenas llega al 10%”. Este patrón ha dejado un rastro de deudas que hoy ascienden a billones de pesos y que golpean directamente la sostenibilidad de la red de atención.
Juan Carlos Giraldo, director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC). Foto:ACHC
La preocupación de las IPS no es nueva y, de hecho, conecta con una de las críticas históricas al antiguo Seguro Social: su comportamiento como pagador. En distintos momentos, hospitales públicos que dependían casi exclusivamente del ISS enfrentaron crisis financieras por demoras o incumplimientos en los pagos, lo que debilitó la red hospitalaria.
Hoy, el riesgo —según los gremios— es que una alta concentración del aseguramiento en pocos actores, especialmente públicos, pueda generar presiones similares si no se garantiza un flujo oportuno de recursos.
Giraldo advirtió que la red prestadora ya llega debilitada a este escenario, tras años de crisis y cartera acumulada. “No se puede empeorar con una decisión brusca que no tenga los mecanismos compensatorios y de protección”, señaló, al pedir instrumentos como fondos de garantía o mecanismos de insolvencia que permitan recuperar recursos.
El traslado masivo de afiliados y el rol de Nueva EPS generan comparaciones con el modelo anterior. Foto:MAURICIO MORENO
¿Un nuevo Seguro Social?
Aunque el sistema actual no replicaría exactamente el modelo del ISS, la combinación de liquidaciones masivas, concentración de afiliados en una entidad como la Nueva EPS y mayor protagonismo del Estado en la financiación y operación del sistema plantean similitudes que inquietan a distintos actores.
El ISS fue, en sus primeros años, un instrumento clave de protección social, pero con el tiempo se convirtió en una estructura burocrática pesada, afectada por corrupción, ineficiencia y problemas financieros que terminaron deteriorando la calidad de la atención y colapsando su viabilidad.
Hoy, el debate no es si Colombia volverá exactamente a ese modelo, sino si las condiciones que llevaron a su crisis —concentración, debilidad en el control del gasto y problemas en el flujo de recursos— podrían repetirse bajo un esquema distinto, pero con tensiones similares.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medio Ambiente y Salud
@CaicedoUcros
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