Analizando noticia… por favor espera.
Podemos encontrar varios artículos de diferentes entidades y países que tratan esta nueva pandemia que es muy dañina para la democracia de los pueblos. Para muchos expertos, las campañas políticas se basarán en el auge de difundir noticias falsas sobre la competencia y responderlas. Es preocupante cómo estas noticias falsas van escalando en la sociedad y muchas veces su efecto no se puede detener en su totalidad.
La República Dominicana tendrá elecciones en el 2028 y desde ya se ha convertido en práctica cotidiana esta acción tan desfavorable para la causa política. Hoy no vemos propuestas ante los grandes retos que tiene la nación, simplemente desde un tecleado se envía una información para enfrentar la competencia. Este acto puede afectar hasta el porcentaje electoral, desinformar a la población y hacer creer cosas que en realidad no son verídicas.
Justamente en estos tiempos donde todos los periodistas quieren tener primicias y caen en el juego de asesores malintencionados, puesto que no se detuvo a investigar las fuentes de cualquier noticia. En el mundo digital, las informaciones corren a milésimas de segundo en las redes sociales llegando a nuestros celulares.
La desinformación sin duda alguna jugará un papel muy importante en las elecciones del 2028 y sobre todo en la elección de quienes serán los candidatos que presentarán las organizaciones políticas para ser sus candidatos presidenciales. En la actualidad, las reproducciones de las fake news son algo cotidiano, haciendo así que cada postulante a cualquier puesto de elección tenga que contar con lo que se ha llamado un «cuarto de guerra» para enfrentar crisis que afecta la intención del votante.
¿Frenará la Junta Central Electoral este fenómeno que se está viviendo en la República Dominicana? Los partidos políticos podrían decir que tienen muchas limitaciones para frenar esto, pues es una práctica que ocurre tanto a lo interno como a lo externo. ¿Pondrán de su parte los periodistas para cuidar su legitimidad ante la opinión pública o simplemente es un mal con el que tendremos que convivir en el activismo político?
Existen varios tipos: la información errónea y la desinformación. La información es errónea, pero la persona que la difunde no tiene conocimiento, mientras que en la desinformación quien la transmite sabe que carece de la verdad. Y otro tipo es la información maliciosa, donde se busca hacer daño a un individuo u organización política.
Cómo apenas esto comienzan, los partidos políticos, el órgano rector electoral y el periodismo electoral deben consensuar una línea que frene este acto, pues afecta a la democracia y los procesos electorales en el país, y al final estos tres poderes tienen un mismo objetivo: velar por los mejores intereses de la nación.
Por Juan Manuel Ventura Ureña
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