BEIRUT.– El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, denunció este miércoles la existencia de presuntos aviones para crear un “Gran Israel” que incluiría territorio libanés. En ese contexto, afirmó que su movimiento enfrenta una decisión crucial: resistir o ceder ante lo que calificó como una amenaza directa.
Qassem aseguró que este proyecto no es nuevo, pero que ahora resulta más evidente. Según sus declaraciones, se trataría de una estrategia impulsada por Israel con respaldo estadounidense, orientada a expandir su influencia territorial en la región.
A su juicio, esta iniciativa pondría en riesgo no solo la soberanía del Líbano, sino también la estabilidad de todo Oriente Medio.
Denuncia de un proyecto expansionista
El secretario general de Hizbulá sostuvo que el llamado “Gran Israel” abarcaría una vasta extensión geográfica, desde el río Éufrates hasta el Nilo, incluyendo territorio libanés. En ese sentido, calificó el plan como “peligroso” y basado en la ocupación y la expansión.
Asimismo, enfatizó que este escenario representa una amenaza directa a la identidad, la independencia y el futuro del país.
Un llamado a la resistencia
Qassem planteó que, frente a esta situación, solo existen dos caminos posibles. Por un lado, rendirse y renunciar a la tierra, la dignidad y la soberanía nacional; por otro, optar por la confrontación.
En sus palabras, la resistencia se presenta como una opción “inevitable” para frenar lo que considera un avance de la ocupación y evitar que se materialicen dichos objetivos.
Impacto regional y tensión creciente
Las declaraciones del líder de Hizbulá se producen en medio de un contexto de alta tensión en la región. Los analistas advierten que este tipo de pronunciamientos podría intensificar aún más el clima político y militar en el Oriente Medio.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la situación, ante el riesgo de una escalada que pueda tener consecuencias más amplias.



