“El CAR ha sido mi segunda casa durante 20 años y me ilusiona poder ser un nexo entre los deportistas y la entidad y ayudar a que haya una mejor gobernanza”, explica la nadadora olímpica Ona Carbonell, sobre su fichaje como miembro independiente del órgano de gobierno del Centre d’Alt Rendiment (CAR) de Sant Cugat. Como esta campeona de la natación sincronizada, un total de 102 expertos en distintos ámbitos han comenzado a participar –sin cobrar– en esta iniciativa del Govern de Salvador Illa para incorporar talento externo en la gobernanza de entidades y empresas del sector público de la Generalitat.
“Se trata de rebajar la representación política en los órganos de gobierno para incorporar miembros independientes que aporten su conocimiento en ámbitos como la salud, la academia, los centros de investigación, la empresa privada o del tercer sector social”, explica el conseller de Presidència, Albert Dalmau, responsable del proyecto de reforma y simplificación de la Administración, en el que se incluye esta estrategia. “Queremos contar con las propuestas de estos expertos, y con sus preguntas, a veces incómodas, para ayudar a fiscalizar la acción del sector público y hacer la mejor administración”, asegura.
“Es valiente incorporar a externos y no condicionarlos”, señala María-Ribera Sancho, que participa en el CTTI
María-Ribera Sancho, ingeniera informática y directora de formación en el Barcelona Supercomputing Center (BSC), es otra de las expertas que aportan su conocimiento al sector público. En su caso es el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI) que va a beneficiarse de su experiencia de más de 40 años en el mundo de la informática. «Demuestra una madurez como país. Creo que es valiente incorporar a miembros externos y no condicionarlos. Como esto es totalmente desinteresado, la participación tiene que ser en estas condiciones, que podamos decir lo que nos parece», subraya. También se ha incorporado al CTTI el director asociado del BSC, Cristian Cantón.
Entre los independientes designados hay exdiputados, exconsellers y otros antiguos altos cargos de la Generalitat. A nadie se le pregunta qué vota o si milita en algún partido, mientras se cumplen los criterios requeridos, entre ellos tener experiencia profesional en entidades públicas o privadas, no tener vínculos laborales o profesionales en los últimos dos años con la Administración de la Generalitat y estar dispuesto a actuar con lealtad, integridad, compromiso y visión estratégica.
“Es una gran responsabilidad y una tarea que me ilusiona y creo que tenemos mucho que aportar en uno de los retos que tenemos como país que es el tema de la vivienda”, destaca el arquitecto Marc Riera, que se incorpora como independiente, junto a los también arquitectos Maria Rubert de Ventós y Carles Crosas, al órgano de gobierno del Incasòl, empresa pública de la Generalitat para las políticas de vivienda.
Médico de formación, la directiva de Seat Patricia Such aporta desde hace unos meses su experiencia en el consejo de gobierno del hospital Clínic de Barcelona. “Soy una firme defensora de la colaboración público-privada y nuestra aportación como empresa es muy productiva, aunque parecería que no encaja, pero con la covid ya ayudamos a vacunar y fabricar respiradores”, explica.
Desde la Generalitat apuntan que la iniciativa sigue directrices de organismos como la OCDE y la UE y habrá más incorporaciones. Las entidades que ya cuentan con independientes en su gobernanza son 78 y quieren llegar a 107.




