“¡Nos vemos en Barcelona!”, anima Pedro Sánchez para convocar el próximo fin de semana en la capital catalana el lanzamiento de “una plataforma común para unir a la comunidad progresista” de todo el mundo, con representantes de gobiernos, partidos políticos, sindicatos, think tanks, oenegés y analistas internacionales.
«Es el momento de que actuemos juntos, no podemos esperar. Unámonos, tomemos la iniciativa», apremia el presidente del Gobierno ante el nuevo orden geopolítico y la agenda ideológica de Donald Trump.
“La democracia está en juego”, alerta el jefe del Ejecutivo ante el auge de las “fuerzas reaccionarias”
Uno de los invitados estrella en Barcelona será el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que participará con Sánchez en los tres eventos que se sucederán a lo largo de dos intensas jornadas. El próximo viernes, aprovechando la visita de Lula, se celebrará la primera cumbre bilateral entre España y Brasil, en el palacio de Pedralbes.
A continuación, arrancará en la Fira de Barcelona la Global Progressive Mobilisation, la cumbre de líderes y organizaciones progresistas convocada por Sánchez en su papel de secretario general del PSOE y presidente de la Internacional Socialista. Y el sábado se celebrará, también en la Fira aunque en un espacio diferente, la IV Reunión en Defensa de la Democracia. Este es el foro que Sánchez y Lula se pusieron en marcha en el 2024 en Nueva York, para hacer frente al auge de la ultraderecha en todo el mundo, aún antes de que Trump regresara a la Casa Blanca en su segundo mandato.
La sorpresa es que a esta cita también se sumará la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, según anunció ella misma el pasado viernes. Su presencia tiene gran calado para Sánchez, porque servirá para escenificar el deshielo político entre México y España, tras largos años de desencuentros.
“La democracia está en juego y las fuerzas reaccionarias amenazan los derechos arduamente adquiridos durante el último siglo”, alerta Sánchez. «Está surgiendo un nuevo orden mundial, que solo trae conflicto, desigualdad e injusticia. Debemos levantarnos y movilizarnos», reclama el líder socialista, que quiere así sentar las bases «para que todas las fuerzas progresistas del mundo se unan».
En el mismo sentido se manifiesta Lula: “Es fundamental reorganizar las fuerzas progresistas frente a los ataques contra la democracia y el avance de la extrema derecha en todo el mundo”. A su juicio, “no hay transformación real sin justicia social, y no hay justicia social sin democracia”. “Debemos volver a creer en la organización de la sociedad civil, los movimientos sociales y los sindicatos”, alienta Lula, para quien el lanzamiento de esta movilización progresista “es esencial para fortalecer nuestra lucha por la justicia social y la democracia”.
Entre las últimas ponentes invitadas que ya confirmaron su asistencia a la cumbre progresista de Barcelona se encuentra la primera ministra de Barbados, Mia Amor Mottley, también líder del Partido Laborista de este país caribeño y una referencia internacional en la lucha contra la crisis climática, según la organización.
La elección de Barcelona
La elección de Cataluña para celebrar esta primera cumbre global progresista no es casualidad, advierten sus organizadores. “Una tierra que disfruta de una nueva etapa gracias a la determinación de Salvador Illa, que apostó por reparar heridas y volver a despertar afectos para poder avanzar, dejando atrás la decadencia de una década perdida”, resaltan. “Reconducir la grave crisis institucional en Catalunya fue objetivo prioritario para el Gobierno progresista en una comunidad donde, bajo un Gobierno del PP, el enfrentamiento terminó por dividir a una sociedad extraordinariamente plural como es la catalana”. Además del presidente de la Generalitat y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, también participará Josep Borrell.
Entre los presidentes que participarán en el evento se encuentran, además de Sánchez y Lula, Cyril Ramaphosa (Sudáfrica), Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay) o António Costa (Consejo Europeo), y los vicecancilleres de Alemania y Austria, Lars Klingbeil y Andreas Babler, la viceprimera ministra de Eslovenia, Tanja Fajon, o el vicepresidente de Botsuana, Ndaba Gaolathe.
Entre los ponentes también se encuentran muchos líderes de partidos socialistas, socialdemócratas, laboristas o progresistas del mundo, como Olivier Faure (Francia), Elly Schlein (Italia), Rahul Gandhi (India), Magdalena Andersson (Suecia), Antti Lindtman (Finlandia), Wayne Swan (Australia), Özgür Özel (Turquía), Paul Magnette (Bélgica), José Luis Carneiro (Portugal), Ivana Bacik. (Irlanda) o Claire Hanna (Irlanda del Norte).



