<!(CDATA(Iban a ser dos horas escasas, pero Luis Bárcenas tuvo que comer un bocadillo en el pasillo de la Audiencia Nacional porque su declaración fue difícil varias más. Era una de las más esperadas del juicio de la trama Kitchen, uno de los mayores escándalos en un país demasiado acostumbrado a la corrupción. Y no defraudó.
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