Mónica Oltra usó una frase para evitar hablar de nombres y candidatos que decía: “primero, el qué; después, el cómo y, finalmente, el quién”. Lo importante eran las políticas que se querían poner en marcha, después la fórmula electoral y por las últimas las personas que liderarían las listas y proyectos. Una fórmula que se ha invertido en esta ocasión, donde parece que lo único claro que tienen en Compromís es el quién. Nadie duda de que Oltra será su candidata a la Alcaldía de València, pero la coalición se ha enredado en la manera de vestir esa candidatura.
La ejecutiva extraordinaria de más de tres horas del miércoles por la tarde noche fue un buen ejemplo de ello. “Estamos en bucle”, explica una de las personas que participaron en ella. Se acabó sin ningún acuerdo claro y con evidencias muestras de la desconfianza interna que existe en el señor de la coalición. El hecho de que Oltra no fuera a la reunión a la que había sido invitada, después de un cambio de planes -aseguran en Iniciativa- es el síntoma más evidente.
En la formación ecosocialista donde ella milita cree que es necesario que sus socios de Més Compromís -el partido mayoritario de Compromís donde también conviven Verds-Equo y los adheridos- pongan encima de la mesa “las reglas de juego”. Traducido, que quede claro, antes de que Oltra se lance, cómo se quiere articular la candidatura y cómo se va a confeccionar la lista. Las personas de las que se tendrá que rodear a Oltra; primero en la campaña y, después, en el grupo municipal. Subrayan que en el congreso de Iniciativa, la aspirante ya dejó claro que aceptaba el reto de liderar una plataforma que “desbordara Compromís”. ¿Més está dispuesto a ello?, se preguntan.
A raíz de las declaraciones públicas que el mismo miércoles por la noche realizó el portavoz municipal y referente de este partido en la ciudad, Papi Robles, parece que sí. El dirigente de Més Compromís abogó por una candidatura “amplia con otras fuerzas políticas y movimientos sociales”.
Més Compromís puso encima de la mesa celebrar una asamblea el día 22 de mayo
En este contexto, en el partido de Papi Robles y Joan Baldoví, entre otros, no acaban de entender las reticencias de Oltra. Fuentes de este partido explican a La Vanguardia que, durante la larga ejecutiva, se puso encima de la mesa la posibilidad de convocar una asamablea para el próximo día 22 de mayo -cuando quedará un año para las elecciones- para designar ya a Oltra “y empezar a trabajar”. Creen que la fórmula debería de ser la misma que se empleó en 2023 con Joan Ribó, que no tuvo que someterse a ningún proceso de primarias. “Oltra sería la única candidata y sería ratificada por la asamblea”, apuntan desde Més Compromís. Lo que no quieren en Més es que se tome ninguna decisión que pongan en tela de juicio la democracia interna de la coalición.
Con todo, lo sucedido en este primer enfrentamiento orgánico es interpretado por sus protagonistas como un intento de “marcar territorio”. Oltra quiere dejar claro que si ella es la candidata tendrá que tener el control de la situación, apuntan unos; Más busca no perder el control de las listas, apuntan los otros. Y es que ese es el otro punto de debate: qué margen de maniobra tendrá la candidata.
El papel y control de Oltra de la candidatura es el verdadero punto de fricción
Es habitual que una persona que aspira a gobernar pueda hacer su equipo, pero en el grupo municipal que lleva cuatro años trabajando en la oposición hay muchos que se sienten legitimados para seguir y van a pelear por ello.
Así las cosas, con la buena voluntad mostrada por las partes de puertas afuera, habrá que ver qué sucede en la próxima ordinaria ejecutiva de la semana que viene, dónde este entuerto debería empezar a aclararse.



