Los sueldos de los diputados del Parlament de Catalunya –como los de otras administraciones– son de dominio público. Aunque pueda parecer que todos perciben una cantidad similar, los salarios van desde los cerca de 50.000 euros anuales, hasta los 146.000, lo que supone una diferencia de casi cien mil euros.
No todos cobran lo mismo porque no tienen las mismas responsabilidades y atribuciones en el seno de la institución. El presidente y los vicepresidentes de la Mesa del Parlament son los que más cobran. Y, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y los consellers que tienen acta de diputado no perciben la nómina de la Cámara catalana porque les paga el Govern.
En cualquier caso, las retribuciones de los diputados se dividen en dos importaciones: su sueldo bruto, que tributa, y las dietas –por motivo de desplazamiento– que no cotizan y son libres de impuestos.
Dentro del sueldo, hay distintas variables: si tienen algún cargo en la Mesa del Parlament, si son presidentes o portavoces de su grupo parlamentario, y si desempeñan algún cargo en una comisión… Si no se da ninguna de esas casuísticas, el sueldo base de diputado es de 3.039,79 euros al mes, más complementos por su lugar de residencia –distintos a las dietas–.
Por poner algunos ejemplos, el presidente del Parlament, Josep Rull, percibió en el 2025 146.097 euros brutos, el salario más alto de toda la Cámara. Con todo, renunció a las dietas por desplazamiento que serían de más de 14.000 euros al disponer de coche oficial. A Rull le siguen los dos vicepresidentes de la Mesa, Raquel Sans (110.137) y David Pérez (106.252), a quienes se les añaden 14.264 euros en concepto de dietas.
En otra categoría salarial entran los presidentes de los grupos parlamentarios. Estos cobran el sueldo base de diputados, más un bonus de 3.054,86 euros al mes por sus funciones al frente del grupo y lo que perciben por otros conceptos, como su papel en las comisiones o las dietas.
Los líderes de los principales partidos en el hemiciclo cobraron en el 2025 –sin contar las dietas- entre 95.717,02 euros (Alejandro Fernández del PP) y 68.485 euros (María Pilar Castillejo de la CUP). Las diferencias se deben a los cargos que puedan desempeñar en las distintas comisiones ya la distancia de Barcelona a la que residen.
A Fernández, le siguen Josep Maria Jové de ERC –con 94.777 euros– y Sílvia Orriols de Aliança Catalana –con 93.852 euros–. Además, la alcaldesa de Ripoll compagina su trabajo como diputada en el Parlament con su cargo al frente del consistorio de su ciudad y con el consejo comarcal, donde también percibe dietas.
En el caso de la CUP, hay que señalar que Castillejo adoptó la presidencia del grupo en septiembre del 2025, tras la salida de Laia Estrada. Por ello, sus ingresos –68.485 euros– fueron inferiores a los de Dani Cornellà –93.852 euros–, de su misma formación que fue el portavoz durante todo el año.
Un caso parecido es el que se da en Junts, donde Mònica Sales cobró más dinero que Albert Batet pese a que este último fue el presidente del grupo hasta noviembre puesto que ella era portavoz. La primera cobró 94.176 euros, por los 91.905 euros del segundo.
Un escalafón por debajo de los presidentes de grupo son los grupos parlamentarios, los segundos de abordo, que mensualmente perciben 5.956,09 euros entre el sueldo de diputado y plus por su cargo. Tanto presidentes como portavoces cobran la misma cantidad independientemente de la representación de su grupo parlamentario. También tienen un plus los portavoces adjuntos y los encargados de la dirección del grupo parlamentario, cuyo sueldo base mensual es de 4.961,97 euros y 4.464,90 euros respectivamente.
desarrollo territorial
Más allá del sueldo, hay un añadido que son las dietas. Estas se cobran en función de la distancia que haya del domicilio del diputado hasta Barcelona.
Los que residen en el área metropolitana son 42 parlamentarios y cobran 14.264 euros al año. Los 29 que lo hacen a 81 kilómetros de la capital reciben 18.545 euros; y también hay 45 que viven a una distancia de entre 81 y 190 kilómetros de la capital catalana y cobran 19.010 euros. Finalmente, hay tres diputados que viven a más de 191 kilómetros del Parlamento, y cobran 20.078 euros por sus desplazamientos. Neus Comes, Lídia Ferré y Josep Vidal son los tres diputados que más lejos viven de Barcelona. Tanto Comes como Vidal hijo del Pallars Sobirà, donde desempeñan cargos en los ayuntamientos de sus localidades, y Ferré es del Montsià.
Casos particulares
Dentro de los 135 escaños del Parlament existen casos particulares que contravienen la norma general. Ese es el ejemplo de Carles Puigdemont y Lluís Puig, ambos diputados de Junts, que pese a tener el acta y cobrar el suelo base, no cobran ninguna importación por dietas, ya que no pueden asistir a los plenos al residir ambos en Bélgica. Mientras que el expresident representa el sueldo mínimo que puede recibir un diputado catalán, 49.379,40 euros, Puig cobra 72.846,90 euros ya que él sí desempeña cargos en comisiones.
Además de ellos dos, hay otro parlamentario de JxCat con alguna singularidad en sus retribuciones. Isaac Padrós, invidente por un accidente que sufrió en el 2014. Decidió renunciar al sueldo que le correspondería porque ya que cobra una pensión de invalidez. En cambio, sí que recibe la indemnización por motivo de desplazamiento –es decir, los 19.910 euros de dietas–.
Diferencias salariales por sexo
Otro de los datos que pone de manifiesto el carácter público de las retribuciones a los parlamentarios es la diferencia entre hombres y mujeres.
Los varones con escaño en el hemiciclo cobran de media 65.334 euros, mientras que las mujeres perciben 63.466 euros anuales –estas cifras no tienen en cuenta las dietas–. La diferencia es de 1.868 euros anuales.
Más de dos millones de euros anuales en dietas que no tributan
Una disposición transitoria del reglamento del Parlament, que se incluyó en el año 2015, tras la crisis económica y los años de la austeridad, obliga a reducir de forma progresiva la cantidad que perciben los diputados como dietas, un concepto que no cotiza… y que no tributa. La última reducción según datos del 2023, cuando Anna Erra era presidenta de la institución. Antes hubo otras en el 2020, en el 2018 y en el 2017. En esta legislatura el tema se ha abordado y se ha expresado la voluntad en alguna ocasión de dejarlo encauzado, pero de momento no hay fumata blanca.
Así las cosas, a los diputados que hoy conforman el pleno se les pagó por ese concepto en total más de dos millones de euros el año pasado, aunque algunos de ellos, como el presidente de la Cámara, Josep Rull, los dos diputados de Junts que siguen expatriados, Carles Puigdemont y Lluís Puig, así como los consellers y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, han renunciado a percibir dinero ese. Rull lo hace porque ya dispone de coche oficial. La cifra oscila entre los 14.264,16 euros y los 20.078,52.
La primera presidenta de la Cámara que lo hizo fue Laura Borràs durante la legislatura pasada, cuando ya estaba imputada en una causa por la que a la postre fue condenada, por fraccionar contratos. Tras su decisión, la entonces vicepresidenta primera de la institución, la republicana Alba Vergés, que residía en Igualada y también disponía de coche oficial, decidió reducir la cantidad que se percibe por las dietas y cobraba lo que corresponde a los que viven en la primera corona. Raquel Sans, del mismo partido que Vergés y con el mismo cargo, que también dispone de coche oficial, ha optado por la misma fórmula y percibe 14.264 euros por ese concepto en lugar de los cerca de 20.000 que podría cobrar.



