Él analizó varios Vivo, pero no tenía el gusto de compartir intimidad con una gama premium de la marca. Como no puedo estarme tranquilo, decidí aprovechar una promoción navideña para autoregalarme un Vivo X300 Pro. Sabía que me iba a gustar, que me atraería por su telefoto para convertirse en mi cámara de referencia. Al final me ha terminado enamorando por todo lo demás.
iPhone 12: ¿cuál me compro? ¿Qué iPhone comprar en 2021?
Su cámara es una maravilla, pero no es lo único.

No voy a sorprender a nadie si digo que la marca tiene una de las propuestas fotográficas más sólidas dentro del panorama móvil. Su asociación con Zeiss me gusta especialmente, sobre todo a nivel de procesado (aprecio su tratamiento del color). Y el telefoto se encuentra a años luz de la mayoría de modelos, tanto Android como iOS.

Es un móvil grande y bastante pesadoson dos aspectos que no terminan de encajar entre mis preferencias. La construcción del Vivo X300 Pro es excelente, el hardware se encuentra al máximo nivel y todo el software funciona tan rápido como un reguero de pólvora en combustión. No esperaba una experiencia Androide 16 Tan fluida y rápida: OriginOS está a la altura de mis expectativas.
Rápido en todo momento, con una autonomía excelente (lástima que Vivo haya reducido la batería con la internacionalización, aunque sospecho que esencialmente es mayor de lo que dice el sistema) y sin que eche en falta nada. Incluso logré que funcionaran algunas aplicaciones que no terminaban de ir en otros Android, este era el mayor obstáculo para el adiós a iOS.


La despedida del iPhone es real y definitiva. Conservaba aplicaciones vitales que iban mejor en iOSpero conseguí que funcionesen igual en Android. Y tener un zoom superlativo en el teléfono me da la vida: las fotos de paisajes y naturaleza suben de nivel. Lástima que el presupuesto no me alcanzará para el kit con el teleobjetivo externo, a ver si lo encuentro de segunda mano. Sin él las fotos con zoom son igualmente impresionantes.
No todo es bonito, también tiene sus defectos.


El Vivo X300 Pro ha conseguido que no eche de menos nada. Más bien al contrario: seguro que lo añoro cuando esté analizando el próximo teléfono. Sin que este enamoramiento me oculte sus inconvenientes del móvil, que los tiene. Como suele ocurrir, nada ni nadie es perfecto.
No termino de ajustar los modos de no molestar y el consumo en el segundo plano de las aplicaciones: OriginOS multiplica las herramientas de gestión energéticahay aplicaciones que se terminan cerrando aunque permiten la ejecución en segundo plano. No poder ajustar todos los iconos de estado también me molesta: hay tantos activos que me agobio.
La batería reducida es otro de los puntos que no termina de gustarme. La reducción de capacidad es una lástima, pero diría que, internamente, no está tan recortada: el móvil tarda bastante en bajar del 100 %. Como si consumiera un exceso que el sistema no notifica.

El Vivo X300 Pro carga muy rápido, pero no trae el cargador en la caja (hay algunas gamas altas que lo mantienen). Y el botón izquierdo añadidoa imagen y semejanza del Action Button del iPhone, no termina siendo muy útil. Como en el iPhone, al menos en mi caso.
Un sólido móvil y competente en todos los aspectos.


No es el primer Android que me enamora y seguro que tampoco es el último. Aun así, me veo mucho tiempo con el Vivo X300 Pro en el bolsillo, consiguió que me siguiera el ritmo y hasta que vaya por delante. Y lo mejor, no me defrauda cuando necesito inmortalizar una escena: salir de excursión con este móvil en el bolsillo es una delicia para todo aficionado a la fotografía.
Otro de los problemas que veo es que termine saliendo el Vivo X300 Ultra en Europa. Todo indica que será así, veremos si no acabo dando el salto al nuevo modelo. Por ahora me siento muy a gusto.
Imagen de portada | Ivan Linares
En Xataka Móvil | Cambiar de móvil es fácil, cambiar de plataforma no tanto: qué tener en cuenta si pasas de iPhone a Android y viceversa



