No hay episodio meteorológico excepcional que no acabe derivando en una batalla política sobre la gestión de las emergencias. Y la actuación preventiva del Govern de la Generalitat ante la llegada de Nils no iba a ser la excepción. La reacción de las formaciones independentistas ha sido inmediata y hoy mismo los grupos de Junts y ERC en el Parlament han registrado peticiones de comparecencia de la consellera de Interior, Núria Parlon, para que explique los criterios de proporcionalidad aplicados en las restricciones por el temporal de viento y la utilización del sistema de alerta ES-Alert. Eso sí, como manda la tradición, postconvergentes y republicanos reclaman lo mismo pero por separado.
En opinión de Junts, las restricciones impuestas hoy deberían haber sido ”territorializadas y ajustadas por franjas horarias” para no penalizar a municipios en que el riesgo era menor que, por ejemplo, en el área metropolitana de Barcelona, donde sí se han registrado centenares de incidencias.
“Gestionar situaciones excepcionales exige criterio, proporcionalidad y capacidad de adaptación, no decisiones uniformes que acaban generando confusión y malestar”, argumenta el grupo de Junts.
ERC, por su parte, pide a la consellera Parlon que aclare los motivos por los que estas medidas “se extendieron al conjunto del país sin una modulación específica en función de la intensidad” del viento. Asimismo, lamentan los republicanos la generalización de la alerta sobre todo teniendo en cuenta que las afectaciones más relevantes se han dado en el área metropolitana de Barcelona.
La solicitud de comparecencia no se dirige únicamente a la máxima responsable del departamento de Interior. Tanto Junts como ERC exigen también la comparecencia de la directora general de Protección Civil de la Generalitat, Marta Cassany.



