La NOAA describió esta tormenta solar como “la más grande en 20 años”. La última vez que observó un evento de esta magnitud fue en octubre de 2003. En aquel episodio, Suecia sufrió apagones y Sudáfrica perdió una docena de transformadores eléctricos. También fallaron temporalmente satélites como SOHO y ACE.
Una tormenta geomagnética de esta categoría puede provocar la pérdida de comunicaciones de alta frecuencia en los polos y aumentar el riesgo de fallos en lanzamientos espaciales y en la operación de satélites. El fenómeno, incluso categorizado como severo, no pone en riesgo a los seres humanos ni a los animales.
“Se anticipa que una CME que salió del sol el 18 de enero (asociada con una llamada solar X1.9) llegará a la Tierra tan pronto como a fines del 19 de enero (EST) o principios del 20 de enero, con el potencial de una respuesta geomagnética elevada y dependiendo de la orientación del campo magnético incorporado”, escribió el Centro de predicción del Clima (SWPC, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Hasta ahora, las autoridades no han detectado fallos importantes en la infraestructura eléctrica. Las aerolíneas que cruzan el círculo polar suspendieron sus rutas por esta noche. Además, usuarios en redes sociales reportan auroras en regiones alejadas de los polos, donde rara vez aparecen.
El SWPC recomienda mantenerse atento a la evolución de la tormenta a través de medios oficiales. También es una buena oportunidad para practicar fotografía nocturna y capturar auroras.



