El fútbol europeo ya vivió un episodio de enorme tensión institucional por un caso de insultos racistas sobre el césped. Ocurrió en marzo de 2021, en Ibrox, durante una Rangers-Slavia de Praga de la Europa League. El fue protagonista Ondrej Kudela, defensa del Slavia, acusado de dirigirse con expresiones racistas al centrocampista del Guardabosques Glen Kamaramientras se cubría la boca con la mano. Una situación similar a la que se vivió la pasada semana en Portugal con el caso Vinicius-Prestianni.
La escena, captada parcialmente por las cámaras, desató un terremoto. Kamara denunció que Kudela le susurró un insulto de carácter racial. El futbolista checo negó las acusaciones, pero el órgano de Control, Ética y Disciplina de la UEFA Se probó la conducta racista tras analizar los testimonios y las pruebas disponibles.
Diez partidos de sanción
La resolución fue contundente: diez partidos de suspensión para Kudela, el mínimo previsto por la normativa para infracciones de carácter racista. La sanción, primero, fue de un partido provisional. Aquella sanción le impedía disputar partidos internacionales con la República Checa, incluida la Eurocopa de ese verano.
La UEFA dejó claro que la conducta era incompatible con los valores de la competición. El caso, sin embargo, no quedó ahí. camara fue sancionado con tres partidos por agredir a Kudela en el túnel de vestuarios tras el encuentro, una decisión que el guardabosques calificó de “severa” y que anunció que recurriría. También fue castigado Kemar Roofe por una acción peligrosa sobre el portero del Slavia, Ondrej Kolar, que terminó con fractura de cráneo.
Versiones enfrentadas y críticas a la UEFA
Kudela, a través de sus abogados, se mostró “sorprendido” por el fallo y defendió que no existían pruebas concluyentes. El presidente del Slavia, Jaroslav Tvrdik, pidió disculpas públicas a Kamara por la angustia generada, aunque evitó asumir de forma explícita el insulto racista.
Desde el entorno del jugador finlandés, su abogado Aamer Anwar demostró insuficiente la sanción y reclamó un castigo ejemplar, de al menos un año. La organizacion Sacarle tarjeta roja al racismo También criticó la decisión por entender que no enviaba un mensaje lo suficientemente disuasorio.
El Rangers, por su parte, experimentó que la UEFA diera credibilidad a la versión de Kamara y subrayó la gravedad del comentario. El caso abrió un profundo debate sobre la dificultad probatoria en este tipo de situaciones, especialmente cuando los hechos se producen sin audio claro y con gestos —como taparse la boca— que complican la transparencia.
A la espera del caso Vini-Prestianni
la victoria del Real Madrid en Champions ante el Benfica (0-1) Quedó marcado por una grave polémica. Tras marcar, Vinícius Júnior celebró con un baile junto al rincón, lo que generó tensión con los jugadores locales. En ese contexto, el brasileño denunció que Gianluca Prestianni le llamó “mono”, acusación que trasladó al árbitro François Letexier y que provocó la activación del protocolo y una interrupción de casi diez minutos. Aunque el partido se reanudó sin sanciones inmediatas, la UEFA ha abierto una investigación para esclarecer los hechos.
Roberto Gómez pide un comunicado del Real Madrid
Si se confirma el insulto racista, el caso se encuadraría en el artículo 14 del reglamento disciplinario de la UEFA, que contempla una suspensión mínima de diez partidos, además de posibles sanciones económicas. Sin embargo, demostrarlo podría resultar complicado, ya que no existe una prueba audiovisual clara y el jugador del Benfica se tapó la boca al hablar. Testimonios como los de Mbappé, Valverde o Tchouaméni respaldan la versión de Vinícius, pero la decisión final dependerá del informe arbitral y de la valoración del comité disciplinario, que determinará si existen pruebas suficientes para castigar al futbolista argentino. De momento, el jugador del Benfica está en Madrid pero no puede jugar. Aunque los portugueses lo han alistado como medida de presión. El tiempo dirá si acaba con una sanción de 10 partidos como la de Kudela.



