Don José, como suelo llamarlo, nació en la ciudad de Moca, Provincia Espaillat en 1931; desde los siete años residen en La Vega, donde en 1989, por resolución del Ayuntamiento fue declarado Hijo Adoptivo; de la misma manera, que en Constanza en el 2024.
Llueven los motivos por los que estas comunidades se sienten orgullosas de tenerlo en su hábitat y destacan su adopción; podemos conocerlos a través de sus hechos, al leer sus obras literarias como, «Seguro de Vida: una profesión para hombres de acción», «En La Vega, Resistencia Antitrujillista y más allá», donde destaca lo vivido tras su participación en la lucha contra la tiranía de Trujillo; en la presentación de esta obra, Frank Moya Pons dice, entre otras cosas «debemos felicitar y agradecer a José Peralta Michelquien se ha tomado el tiempo de escribir esta obra esclarecedora; una obra justiciera que rescata del olvido a todos aquellos que hicieron posible la destrucción de la tiranía y el nacimiento de las libertades políticas en la República Dominicana».
También escribió: «Alfredo PeraltaMártir de las Manaclas», así como «Las Décadas de mi Vida «. En ellas podemos apreciar algo de su legado a las comunidades donde ha vivido y al país en general.
Cabe destacar que han sido variadas e importantes las funciones que ha desempeñado; dentro de ellas, ocuparon altas posiciones en instituciones dedicadas a seguros de vida; participó en la creación de la Fundación Pro Desarrollo de La Vega (PROVEGA); cofundador de Constanza Agroindustrial, así como de la Casa de la Cultura de Constanza.
Fue el primer Rey del Carnaval Vegano; presidió la organización del Primer fiesta del ajo en Constanza; se enfrentó con coraje la dictadura de trujillopor lo que fue hecho prisionero y torturado, etc.
Sus libros, describen hechos, vivencias personales, que hablan de sus hazañas en pro de la nación; indican que cuando se quiere, se puede; que, con firmeza y coraje, podemos hacer realidad los sueños y ser útiles a la sociedad desde diferentes escenarios; que todo se facilita y nos llena de pazcuando nos guiamos con valores sanoscomo la humildadhonestidad, disciplina, laboriosidad y espíritu de servicio en pro de la sociedad.
Tal como dice Eduardo García Michel en el prólogo de «Mientras recorro el camino «, don José a lo largo de esta obra «enseña reglas fundamentales que ha probado en sí mismo sobre el desenvolvimiento de una vida en armonía, en la que sobresalen como referencia los valores de libertadpatria, civismo, trabajo, cultura, amistad, auto control y demuestra en grado superlativo su amor profundo por la gente».
«En su venir, la familia ocupa un lugar de privilegio, al igual que los amigos. No en vano los ha cultivado por ramilletes». «Es el testimonio del paso por este trecho de nuestro existir, de un hombre iluminado con virtudes excelsas, ensimismado con la idea de dejar un legadoque es su propia vida».
¡Adelante, don José! No se detenga; siga recorriendo el camino, regando su entorno con sus actitudes y acciones, sembrando sanos valores morales que contribuyen a establecer una estructura firme, para que todas las generaciones disfruten de pazbienestar, respetando a los demás. Gracias por compartir los dones que Dios le ha dado; ha hecho una buena siembra; Puede seguir tranquilo, con la frente en alto, mientras recorre el camino.
Indiscutiblemente, don José es un ilustrador dominicanouna persona de bien, que con humildad y desde todos sus escenarios se ha empeñado en dar los mejores aportes para su familia y la sociedad. ¡Dios lo bendiga!



