Naciones Unidas estudio reciente realizado por un equipo de investigación holandés ha revelado que simplemente reemplazar el tiempo dedicado a ver televisión con ejercicio y sueño puede tener un efecto en la prevención de la depresión.
Según Rosa Palasuelos-González, de la Universidad de Groninga, que dirigió el estudio, «reducir en 60 minutos el tiempo dedicado a ver televisión y sustituirlo por otras actividades disminuyó en un 11% las probabilidades de sufrir depresión». Y si se sustituyen entre 90 y 120 minutos más, la reducción de la aparición de la depresión alcanza un máximo del 25,91%.
Máximo efecto preventivo en la mediana edad.
Palazuelos-González y su equipo realizaron un seguimiento de 65,454 personas mayores de 18 años sin depresión durante cuatro años y analizaron la relación entre el tiempo dedicado a ver televisión, hacer ejercicio, dormir, etc., y la aparición del trastorno depresivo mayor. La depresión se diagnosticó mediante la Mini-Entrevista Interna de Salud Mental (MINI), basada en los criterios de diagnóstico internacionales (DSM-IV).
Los resultados mostraron que el efecto del uso diario del tiempo sobre el riesgo de desarrollar depresión varió significativamente según el grupo de edad. El beneficio más significativo se observará en adultos de mediana edad de 40 a 59 años, quienes redujeron su riesgo de depresión en un 18.78% al sustituir una hora de televisión por otras actividades al día. Además, sustituir 90 minutos de televisión reducirá el riesgo en aproximadamente un 29%, y sustituir dos horas lo reducirá en aproximadamente un 43%.
Los investigadores descubrieron que casi todos los patrones de sustitución estaban asociados con un menor riesgo de depresión entre los adultos de mediana edad, con la única excepción de reemplazar 30 minutos de televisión con tareas domésticas, lo que no resultó en un cambio significativo.
Por otro lado, dedicar esos mismos 30 minutos a practicar deporte reducirá el riesgo en aproximadamente un 18%, mientras que sustituirlos por actividad física en el trabajo o la escuela lo reducirá en un 10,21%; reemplazarlos por actividades de ocio o desplazamientos lo reducirá en alrededor de un 8%, y por sueño, en aproximadamente un 8.5%. En todos los contextos, sustituirlo por deporte fue la medida más eficaz para prevenir la depresión.
Los efectos de la sustitución del sueño solo se observaron en adultos de mediana edad, y los investigadores especulan que esto puede deberse a que las personas de mediana edad tienen más probabilidades de sufrir privación crónica del sueño debido al aumento del estrés y la presión del trabajo, lo que hace que sea aún más importante asegurarse de que duerman lo suficiente.
Solo el deporte es eficaz para las personas mayores
En personas mayores de 60 años, simplemente sustituir el tiempo de televisión por otras actividades cotidianas no modificará significativamente la incidencia de depresión. El único efecto se confirma al sustituir 30 minutos de televisión por deportes; la tasa de incidencia disminuyó del 1.01% al 0.71%. Además, sustituir 60 minutos de televisión por deportes redujo la tasa de incidencia al 0.63%, y sustituir 90 minutos la reducción al 0.56%.
Los investigadores consideran que estos resultados se deben a dos factores. Uno es que la cantidad e intensidad de la actividad física necesaria para prevenir la depresión puede aumentar con la edad, y que el deporte tiende a ser más agotador que otras actividades. Otro es que el deporte proporciona conexión social. La soledad en la vejez es un importante factor de riesgo de depresión, y los aspectos sociales del deporte pueden contribuir a prevenirla.



