Como los jóvenes no son tan previsores, se han quedado de pie. La sala Emilia Pardo Bazán, con un centenar de vetustos pupitres, de la biblioteca del Ateneo de Madrid ha resultado pequeña para el acto de presentación de Viaje a un Nuevo Mundo el libro en el que Enric Juliana y Esteban Hernández dialogan en busca de claves para entender el desorden mundial.
“Me suscribí a La Vanguardia por él”, comentaba una señora en alusión al adjunto al director de este diario, que acumula fieles seguidores de sus vídeos en la web y sus artículos en la edición del papel. “Lo lees y dices: ‘uy, qué gustazo’, así que había que aprovechar la ocasión”, la secundaba una amiga. “Y además en un sitio tan bonito como este”, terciaba otra de las privilegiadas, que, por puntual, había podido sentarse cerca del ministro de Agricultura, Luis Planas, quien, como las demás autoridades, tenía un sitio reservado.
Enric Juliana y Esteban Hernández presentan una brújula para orientarse en el nuevo mundo
La conversación entre los autores la presentó los directores de La Vanguardia Jordi Juan, que ha elogiado al editor de Arpa por el acierto de elegir a dos periodistas como Juliana y Hernández para “ayudar a pensar” a los lectores en una “sociedad aborregada” como la actual, y de El Confidencial Nacho Cardero, quien se ha referido a ambos como “dos esponjas del conocimiento” y ha ensalzado el trabajo del redactor de su diario, refractario a la inoperante y adocenada corrección política.
La moderadora de la charla, que no debate, ha sido la socióloga María Solanas, que ha descrito el libro como un “diálogo necesario” en el que conviven “ideas muy sofisticadas en diferentes capas” y que contribuye a analizar el presente con “una mirada no determinista” y que se sale de los lugares comunes.
“Esta sala me tiene impresionado desde que he entrado”, ha empezado a decir Juliana sobre el contraste entre el viejo mundo que pervive en una institución como el Ateneo, a cuya biblioteca se accede tras saludar a los retratos de Miguel de Unamuno y José de Echegaray, y el nuevo mundo del que habla su última obra, enviado a la imprenta justo antes del ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. “Sería magnífico poder discutir aquí con Peter Thiel sobre el Anticristo”, ha bromeado sobre las teorías del tecnolibertario presidente de Palantir. Y esa hipotética pugna dialéctica ha planeado sobre todo el acto.
El último episodio de la acelerada historia de este 2026 –la extensión al estrecho de Ormuz del incendio de Oriente Medio– ha quedado fuera del libro, pero no invalida su lectura, ya que más que respuestas definitivas ofrece una brújula para moverse en un mundo extraño.
«Estamos viendo dos modelos enfrentándose. Hay un redibujo de los mapas y de las zonas de influencia, con nuevas ideologías implantándose en el orden internacional: Rusia, Arabia Saudita, Israel, India, Turquía y, por supuesto, China», ha explicado Hernández sobre los autoritarismos dominantes frente a una Europa desorientada. “Y si vemos EE.UU., Donald Trump es una figura en esa línea”, añadió. Sin embargo, si el foco se fija en cada país de la Unión Europea, también se observan tensiones sobre cómo se ejerce el poder.
Ante este panorama, hay dos líneas de fuerza, ha analizado Juliana: la demanda de orden para preservar lo existente (no es un giro a la izquierda, ha advertido, sino que la sociedad europea rechaza la guerra) y la batalla narrativa: “En el combate político, gana el que lo explica mejor”. Y no debería ser el Anticristo, ha sido la conclusión.




