Hemos retrocedido quinientos años en pocas semanas. Los barcos regresan a la ruta portuguesa de África, y los aviones deben recorrer desde el aire la antigua Ruta de la Seda. El canal de Suez vuelve a estar en suspenso. La herencia de británicos y franceses en el Oriente Medio se está derrumbando. Lo único seguro en estos momentos es la ruta de las naos portuguesas entre Europa y Asia, y el estrecho corredor que conduce a Extremo Oriente por el Cáucaso, sin entrar en el espacio aéreo ruso: Estambul, Georgia, Armenia, Kazajistán… Volvemos a Constantinopla y al cabo de Buena Esperanza. Volvemos a Vasco de Gama ya Marco Polo ”.
Un buen amigo, ingeniero aeronáutico, conocedor de los quebraderos de cabeza de la navegación aérea, dibuja así la situación mundial en la Pascua del 2026. Es un brillante resumen. El queroseno es hoy el eslabón más débil de la cadena de encarecimiento de los combustibles. Queroseno y combustible.
Qatar ha suspendido las exportaciones de gas natural licuado después del ataque iraní a la planta de licuación de Ras Laffan en el golfo Pérsico. Los petroleros dispuestos a jugarse la línea de flotación deben pagar peaje a la Guardia Revolucionaria iraní en el estrecho de Ormuz. Si pagan, obtenga un código secreto que deben comunicar por radio al aproximarse al estrecho por el que hace dos meses aún circulaba el 20% de la producción mundial de hidrocarburos. Los grandes portacontenedores están regresando a la ruta africana por temor a una emboscada de los guerrilleros hutíes (pro Irán) en el estrecho de Bab el Mandeb, embocadura que comunica el océano Índico con el mar Rojo y el canal de Suez. Así lo corroboraba Jordi Torrente experto en las rutas internacionales de navegación, en La Vanguardia del pasado jueves. Para los aviones, lo más seguro ahora es el corredor del Cáucaso, la Ruta del Medio. Es una buena oportunidad para la aviación turca. La compañía Turkish Airways está llevando a cabo una notable inversión económica para ampliar y modernizar su flota. Turquía puede salir fortalecida de la guerra de Irán, lo apuntaba hace un par de semanas Antoni Puigverd y tenía razón.
El primer golpe lo han recibido las economías asiáticas, con la excepción de China, que dispone de enormes reservas estratégicas de petróleo y sigue recibiendo crudo de Irán y Rusia. Ya hay restricciones de combustible en Filipinas, Indonesia, Vietnam, Tailandia, Myanmar (Birmania), Bangladesh, Pakistán y Sri Lanka. Alerta en Corea del Sur y Japón. Restricciones también en diversos países del África oriental (Etiopía, Sudán del Sur, Kenia, Zimbabue…). En Europa, el primer país en restringir la venta de gasolina ha sido Eslovenia, con un límite de 50 litros al día, para evitar una avalancha de automovilistas de Italia y Austria en busca de precios más baratos. En Italia se reportó ayer “disponibilidad limitada” de queso en los aeropuertos de Milán Linate, Venecia, Treviso y Bolonia. Hay nervios en ese país. Hace tres años tuvieron que prescindir del económico gas ruso, que llegó a suponer el 60% de su consumo interno gracias a los pactos entre Silvio Berlusconi y Vladimir Putin y ahora les falla el gas de Qatar. La semana pasada, Giorgia Meloni efectuó un viaje de urgencia a Argelia y estos días ha realizado una rápida gira por Arabia Saudí, Qatar y los Emiratos Árabes. Meloni intenta sobreponerse a la dura derrota de hace dos semanas en el referéndum sobre la reestructuración del poder judicial. Quiere demostrar carácter ante la adversidad. “Si las cosas se complican, lo podemos pasar mal”, advirtió ayer.
Nadie está a salva de la onda que viene si la guerra no concluye en las próximas semanas; pero no todo se dirime en el estrecho de Ormuz ni en las refinerías. Estamos asistiendo también a un enfrentamiento espiritual. Es pasar imposible por alto este domingo de Resurrección las palabras del papa León XIV Durante el vía crucis del Viernes Santo en Roma: “Quien inicia una guerra responderá ante Dios”. Dos días antes había dicho que “Dios no escucha las plegarias de quienes quieren justificar la guerra”. Robert Francisco Prevost versus la corte de Donald Trump . Esta ruta de colisión comenzó a dibujarse pronto hará un año, cuando Trump tuvo la ocurrencia de colgar en internet una foto suya vestido de Papa, inmediatamente después de la muerte de Francisco .Era una provocación. “Aquí mando yo”. El cónclave respondió eligiendo a un cardenal norteamericano formado en Perú que sigue, en lo fundamental, la línea de su antecesor, con menos genio escénico y más claridad conceptual. El poder norteamericano invoca a Dios como protector de la guerra, y el Papa responde que deberá rendir cuentas por ese sacrilegio.
Sánchez puede verse obligado a tomar decisiones difíciles: ¿con quién las podrá pactar?
Esta colisión, sin consecuencias directas en la evolución del precio de los carburantes, es tan importante como la batalla por el control de Ormuz. Está en juego el espíritu de la época. No es algo abstracto. “Musulmán el que no bote”, gritó la mitad del estadio de Cornellà el pasado martes al iniciarse el partido amistoso de fútbol entre España y Egipto. Si un día Egipto se desborda (119 millones de habitantes con una tasa de pobreza del 60%), en Europa nos vamos a enterar. Está en juego el signo de la época; el grito de los estadios, la cultura del estadio nervio ciático de las sociedades con elecciones libres.
La Iglesia de Roma defiende la universalidad del catolicismo y la paz con los musulmanes, mientras la nueva corte norteamericana quiere edificar una iglesia nacional de Estados Unidos con materiales protestantes y católicos fieles a Washington. El enfrentamiento ha acabado de eclosionar durante esta Semana Santa. El Papa viajará a España durante la primera quincena de junio.
Se vota en Hungría el próximo domingo. Se juega el puesto Víktor Orbán el gobernante que ha conseguido conectar en Budapest los intereses de Trump y Putin, estableciendo un puente ideológico entre el movimiento MAGA y el nacionalismo ruso. El instituto Danube conecta ambas orillas, y la plataforma Patriotas por Europa es su expresión política. Ahí está Vox.
¿Puede perder unas elecciones un político que durante catorce años ha construido un fuerte polo oligárquico en un país profundamente nacionalista, un candidato que ahora cuenta con el apoyo simultáneo de Washington y Moscú en plena alarma por la guerra de Irán? ¿Sigue saliendo una cuenta apoyando a Trump en Europa? Esta es la prueba del próximo domingo en Hungría. Ahí está Vox.
Este es el marco general para después de Semana Santa. Todo puede complicarse extraordinariamente si no se produce un rápido derrumbe del régimen iraní o Estados Unidos decide dar la guerra por concluida y ya os arreglaréis con Ormuz.
Feijóo deberá explicar el pacto con un partido que acaba de calificarle de “contrabandista gallego”
El cambio de escala de los acontecimientos internacionales redimensiona necesariamente la política española. Además de decir no a la guerra, pedro sánchez puede verse obligado a tomar decisiones difíciles en los próximos meses. ¿Con quién las pactará? Vendrán muchos turistas a España en verano, si hay queso en los aeropuertos. Alberto Núñez Feijóo Deberá explicar cómo piensa gobernar España con un partido (Vox) que acaba de calificarle de “contrabandista gallego”.
Todo pasa ahora por las refinerías. Y todos deberán refinanciar.




