En el congreso que celebró Junts en el 2022 se empezó a esbozar cuál era el modelo fiscal del partido y después de dejar el Govern de Pere Aragonès, sin un pacto de coalición por medio, tan solo unos meses después, se puso el acento en esa cuestión que hoy figura en el centro del discurso político de los posconvergentes sin tapujos. En se sentido, su secretario general, Jordi Turull, ha exigido este miércoles que se baje la presión fiscal “asfixiante” a las clases medias y trabajadores de Catalunya y ha urgido al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, a rectificar ya deflactar los tramos autonómicos del IRPF, a una semana de que se debata en el Parlament una iniciativa de JxCat que apuesta por rebajar ese impuesto y por eliminar el de sucesiones y donaciones.
La deflactación del IRPF, para que en caso de aumento de sueldo por la inflación no haya merma del poder adquisitivo, según ha justificado Turull, es una medida que con la subida de precios derivada de la invasión de Ucrania ya se puso sobre la mesa, como se hace ahora con los efectos económicos de la guerra de Irán, aunque de momento, como pasó entonces, en el Govern se ha cerrado la puerta a esa pretensión.
En su intervención, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, el dirigente posconvergente ha advertido que la clase media y trabajador tiene “una sensación de abandono y desesperanza que tiene que ver con un modelo fiscal que le penaliza de forma opresiva y le empobrece cada vez más”. Turull ha apuntado también que “la clase media es la mejor garantía de la cohesión social” y que “hoy está asfixiada y su esfuerzo fiscal no tiene retorno en servicios públicos de calidad”. “Cala la sensación de que solo tienen que pagar”, ha apostillado el dirigente político, que ha puesto de ejemplo “las listas de espera en sanidad, los malos resultados del sistema educativo o el sistema de movilidad y transporte público deficiente”.
Así pues, el dirigente de JxCat ha reclamado un “cambio radical y urgente” en la fiscalidad y ha remarcado que “Illa tiene que rectificar porque sus presupuestos se basan en el incremento de la presión fiscal” y ha llamado también “a plantarse ante la voracidad fiscal del Ministerio de Hacienda”. Así las cosas, ha pedido “menos burocracia y más confianza en la gente y menos presión fiscal sobre las rentas medias”. “El progreso no es repartir pobreza, es generar prosperidad compartida”, ha añadido Turull, que más allá de la rebaja del IRPF y la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones ya mentada ha abogado también por revisar el impuesto de actividades económicas y el impuesto de sociedades. Además, ha registrado que su partido pactó que los autónomos que facturen menos de 85.000 euros no tengan que pagar el IVA. “Los autónomos no pueden ser siempre sospechosos habituales y las pymes no pueden seguir asfixiadas por la burocracia y una fiscalidad infernal”, ha afirmado.
Sin dejar de lado esta cuestión, el líder de JxCat ha hecho una comparativa entre la situación tributaria en Catalunya y en otros lugares de España. «En Catalunya tenemos 15 impuestos propios y los tramos más altos del IRPF. Aun así, no se compensa el expolio fiscal a que nos somete el Estado y se multiplica la presión fiscal a las clases medias. Madrid tiene tres impuestos propios», ha expuesto.
No al decreto
El líder de Junts pide un cambio radical en las políticas de vivienda y rechaza las propuestas de Sumar y los comunes
En relación con el decreto que impulsó Sumar en materia de vivienda Turull ha vuelto a dejar claro que su partido se opone y ha subrayado que esas políticas, que ya han “fracasado” en Barcelona –según ha recalcado–, “se tienen que rectificar al 100%”, dando un nuevo portazo a la medida pese a la campaña y la presión que ha puesto en marcha la organización de la vicepresidenta Yolanda Díaz.
Asimismo, ha acusado al Gobierno de crear “inseguridad jurídica” y ha definido “el modelo Colau como aquel en que es más simpático un ocupa que un propietario”. “Ni en la covid hicieron una prórroga (automática de los contratos de alquiler) de dos años, aquí lo que arreglan es el calendario electoral y llegar al 2027”, ha rematado sobre el decreto que propugna Sumar. «Invito yo pero pagas tú. Es una privatización del escudo social, se carga en los propietarios y no se ponen recursos públicos para hacer frente a la vulnerabilidad», ha lamentado.
La presentación del secretario general de JxCat, acompañado por el expresident Artur Mas y el presidente del Parlament, Josep Rull, ha ido a cargo de Jaume Casañas, que es alcalde de Cunit y forma parte de la dirección de la formación posconvergente en nombre de Impulsem Penedès, una organización que tiene un pacto de coalición con Junts en el ámbito municipal.
Turull ha destacado antes de entrar en materia económica la voluntad de su formación de “sumar” con todos aquellos actores políticos que tienen más cosas en común con JxCat que divergencias; con la diáspora convergente. En su intervención, Casañas, que es geógrafo, ha advertido sobre el riesgo cada vez más acentuado de que Catalunya crezca a dos velocidades, por un lado la Catalunya metropolitana y, por otro, el resto de territorios.
El candidato de Barcelona, antes del verano.
La designación del candidato de Junts para la alcaldía de Barcelona es el cuento de nunca acabar. El año pasado se daba por hecho que se llegaría al verano con este asunto encauzado y después se han ido fijando otras fechas en el calendario, como antes de Navidad o finales de marzo de este año. El secretario general de la formación posconvergente, Jordi Turull, ha aseverado hoy que él y el presidente de la organización, Carles Puigdemont, harán una propuesta y que se resolverá este asunto antes de verano, si bien tendrán la última palabra los militantes de la capital catalana. La intención del partido es evitar las primarias.
Por otra parte, Turull ha afirmado que están tranquilos ante la llamada a la puerta de sus dirigentes locales por parte de la formación de Sílvia Orriols y ha apuntado que los que han cambiado la chaqueta de JxCat por la de Aliança “se pueden contar con los dedos de la mano” y que lo hacen movidos por ambición personal o porque están enfadados.




