En las Cortes Valencianas y en la mayoría de ayuntamientos, las votaciones suelen seguir un patrón determinado. Aunque hay excepciones, los distintos grupos suelen votar junto a sus socios y los bloques ideológicos se comportan de manera parecida. Sin embargo, en la Diputación de València estas reglas no se cumplen. La geometría variable -la búsqueda en cada momento del aliado más adecuado según la materia- se impone a la hora de intentar aprobar acuerdos y mociones. Una circunstancia obligada por la falta de una clara mayoría de gobierno que genera inestabilidad y que, por ejemplo, imposibilita la aprobación de los presupuestos de la institución provincial.
Una coyuntura única pues en todos los ejercicios de las últimas décadas, tanto PP como PSPV -que son quienes han tenido responsabilidades de gobierno- habían logrado aprobar sus cuentas. El clima político y los evidentes enfrentamientos entre partidos tampoco ayudan.
En este sentido, el último pleno de la Diputación que preside Vicent Mompó mostró la dificultad de armar alianzas sólidas. En solo una de las 11 votaciones más destacadas del plenario se repitió un mismo e idéntico resultado.
El equipo de gobierno PP y Ens Uneix sí logró la unanimidad de todos los grupos políticos para aprobar la aportación de 50 millones de euros al Fondo de Cooperación Municipal. Posiblemente la votación más importante dada la imposibilidad de aprobar unas nuevas cuentas, como quedó muy claro durante la sesión. PSPV y Compromís no están dispuestos a apoyar al gobierno provincial y las demandas de los municipalistas de Ens Uneix y de Vox (el socio necesario para sacar los presupuestos) son incompatibles.
El presidente Mompó (PP) sí logró la unanimidad para aportar 50 millones al Fondo de Cooperación Municipal
Y es que cada votación acabó de una manera distinta. La unanimidad estuvo a punto de repetirse en una moción de compromiso contra la transfobia y los delitos de odio, pero Vox votó en contra. También la ultraderecha se opuso a una moción socialista sobre el 8-M que apoyaron populares y Ens Uneix, pero, en esta ocasión, Compromís también se abstuvo al no aprobarse sus enmiendas.
Populares y municipalistas sí que lograron el apoyo de la derecha extrema para que la propuesta de la izquierda sobre la paralización de la reestructuración del área de Cultura decayera. De nuevo, estos tres grupos se unieron para instar a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) a ejecutar urgentemente las obras de acondicionamiento y la escollera pendientes en el tramo final del barranco que discurre desde Carlet hasta el Riu Verd. En esta ocasión Compromís se abstuvo y el PSPV votó en contra.
Solo en dos mociones de Vox se repitió un mismo resultado: apoyo del PP, abstención de Ens Uneix y PSPV y Compromís, en contra
También hubo votaciones en las que el factor ideológico se impuso. PP y Vox lograron sacar adelante la petición de la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, por el accidente de Ademuz. Los dos partidos no tienen la mayoría pero se apoyaron en las abstenciones de Ens Uneix y Compromís.
También fue necesaria la abstención de los municipalistas para sacar adelante dos mociones de Vox: una rechazaba la regularización extraordinaria de más de 500.000 inmigrantes ilegales en España impulsada por el Consejo de Ministros y otra pedía mejorar la atención a las personas dependientes con el objetivo de garantizar la igualdad entre todos los españoles y la financiación adecuada. En las dos ocasiones, PSPV y Compromís votaron en contra. Fue el único resultado en una votación de calado que se repitió. Por cierto, llama la atención la abstención de Ens Uneix, una formación progresista, en la primera de las cuestiones.
Ens Uneix saca adelante una modificación de crédito de casi 1 millón de euros para Ontinyent
La mayor victoria de los municipalistas fue la aprobación de dos modificaciones presupuestarias a favor de Ontinyent (850.000 euros al barrio de San Rafael y 100.000 euros para el Museo Textil. Todos votaron a favor, pero en una el PSPV se abstuvo y en otra, votó en contra. De nueva la geometría variable.
La misma actitud que se dio en una enmendada iniciativa de Compromís, apoyada por PSPV y Ens Uneix y rechazada por PP y Vox, para, entre otras, estudiar la posibilidad de impulsar una convocatoria de ayudas para la modernización energética y la mejora de infraestructuras funerarias; establecer vías de comunicación con las distintas confesiones religiosas para atender la diversidad religiosa en los servicios funerarios; y ampliar las subvenciones para la exhumación e identificación de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo.



