Potencia superior a la competencia
El VIVO x300 Pro alberga todo lo necesario para ser un buque insignia: Un chip Mediatek Dimensity 9500, 16 GB de RAM de última generación, 512 GB de memoria interna y batería de 6510 mAh. Son algunas de las especificaciones más potentes de la actualidad, y juntas para augurar un buen desempeño en los años venideros.
Probé la potencia del chip en una prueba estándar de juegos de gama alta en la PlayStore y con tareas de inteligencia artificial nativas. es Impacto de Genshin obtuve 60 FPS estables en calidad muy alta, mientras que con COD: Móvil la tasa se disparó a los 120 FPS con máximas especificaciones disponibles. Mientras tanto, la corrección de imágenes, traducción, resumen con IA solo tardaron unos segundos para ejecutarse. En todos los casos, el teléfono se mantiene estable y sin disparar su temperatura. Si puede con esto, podrá con cualquier cosa que el usuario descargue de la tienda de aplicaciones.
Los entusiastas de la potencia en teléfonos suelen demeritar los procesadores Mediatek porque estos tienden a enfocarse en la optimización más que en la fuerza bruta. Para su Dimensity 9500, la firma ha querido derrumbar esa idea por completo. En pruebas Antutu incluso obtuvo más puntaje en GPU. Hace poco pude probar el Snapdragon 8 Gen 5, su rival directo. Puedo decir que, por ahora, no hay diferencias palpables entre uno y otro. En ambos lados hay potencia de sobra.
Autonomía: suficiente, pero siguen quedándose atrás
La batería es históricamente el punto frágil de los topes de gama de Vivo. No suelen incluir mucha debido a los grandes sensores fotográficos que incluyen y estos, además, devoran la poca que hay. En este X300 Pro la tendencia continúa, aunque con mejoras sustanciales. Hace un año tenían 6000 mAh, hoy ascendieron a 6510 mAh. La autonomía ofrece un día completo de uso continuo, unas 11 horas de pantalla activa y varios días de uso eventual con uso exclusivo para fotos.
Si solo se considera la capacidad de la batería, es francamente menor que la de sus “primos” de China de la misma gama. Sin embargo, el chip Mediatek se encarga de gestionar muy bien los recursos a fin de extender la autonomía. Por suerte, tiene una carga rápida de 90 vatios que completa el 100% en media hora. En la práctica, no extrañarás esos miliamperes que le faltan, pero es innegable que sigue siendo su punto para mejorar.
Lo mejor: el gran módulo de cámaras
Una de las principales características de la serie X PRO de Vivo es ese gran módulo de cámaras en forma de círculo. Es, por un lado, una declaración de intenciones y también una demostración física de hasta donde abarca su hardware fotográfico. Además, lleva la firma de Zeiss, la marca originaria de Alemania especializada en óptica, con la que llevan varios años de profunda colaboración.
Hablando desde lo técnico, el X300 Pro tiene tres cámaras traseras: una principal de 50 MP de Sony con un sensor 1/1.28 y lente Zeiss optimizada para eliminar aberraciones, un gran angular de 50 MP con campo de visión de 119° y un telefoto óptico Zeiss con zoom 3.7 y de 200 MP. Combinan óptica especializada con sensores grandes, que explican el tamaño inusual del módulo. En conjunto resultan en imágenes más brillantes, con mayor detalle y menos errores.
Me llevé el teléfono de vacaciones. Quedó satisfecho con los resultados que entregó. Destaca el telefoto nativo, que, junto a la IA de Vivo, hace buenas fotos desde la distancia y el gran angular que permite capturar más información, con la misma distancia de un brazo. No tengo quejas al respecto. El X300 Pro te impulsa a tomar fotos y explorar el mundo. Después de todo, te libra de extrañas configuraciones y muestra muy buenos resultados con un clic. ¿Qué más se le puede pedir a un teléfono inteligente?
Hablemos del kit extra
El teléfono hace muy buenas fotos por su cuenta, pero evoluciona bastante si le agregas el kit de telefoto que se vende aparte. Consta de la lente, una funda especial que sirve como base, un anillo adaptador y un agarre o agarrar conectado al puerto de carga y que forma la parte del disparador y el controlador de zoom. Una vez ensamblado, obtendrás una cámara avanzada y compacta.
Al principio cuesta un poco encontrar la forma de acoplar todo, sobre todo porque necesitas aprender el ángulo correcto para que coincidan todas las piezas. Los componentes son delicados y es necesario manejarlos con cuidado. Primero coloque la funda, luego el anillo adaptador, proceda con el agarre y finalmente coloque el telefoto. Al abrir la aplicación de cámara, el dispositivo encuentra la lente extra y habilita el modo “telefoto”. Si no lo activas, en la pantalla verás siempre el cuerpo.
En cuanto ensamblas el kit, el resto es pura diversión. Por supuesto, el Vivo X300 Pro se vuelve más pesado y menos discreto. Se compensa con la correa incluida en el kit, que brinda un soporte para llevar en el cuello. Los botones dedicados a vídeo, disparo y acercamiento hacen más cómoda la actividad.
Este telefoto extra agrega más alcance óptico al zoomsin perder detalles reales. Aquí es donde ese gran sensor incluido al fin brilla. Las fotos salen bastante bien, tanto de noche como de día. La mayoría de las imágenes de conciertos o de aves saldrán bien, aunque toma en cuenta que muchos errores se siguen corrigiendo con IA. Sinceramente parece que estás en primera fila para todo.
Es un buen kit, pero solo lo considero necesario en una salida donde solo tomarás imágenes desde lejos. Considere que, si quisieras tomar una foto con la lente principal, te verías forzado a quitar el telefoto y guardarlo, como en una cámara convencional con varias lentes. Transportar el telefoto extra y todos los accesorios en tu bolsa o mochila podría ser extraño si no estás acostumbrado. Toma en cuenta que, por sí solo, el Vivo X300 Pro ya toma algunas de las mejores fotos en Android en la actualidad.



