El Athletic se desvanece. Poco a poco. Las 20 derrotas acumuladas en todas las competiciones. de esta temporada recuerdan al proceso de desgaste y deterioro que tuvo en 2012-13 el Athletic que dirigió Bielsa, que un año antes había comandado la marcha del equipo hasta los subcampeonatos de Europa League y Copa. El Athletic de Valverde ha tomado el mismo camino. Bielsa se marchó tras su segunda temporada en el club dejando un vacío muy grande entre muchos aficionados. Valverde, que cumple su décima temporada en la entidad después de haber dirigido en tres etapas diferentes al primer equipo rojiblanco, dejará un hueco todavía más grande. Se agrandará con el tiempo. En las pasadas elecciones concurrieron tres candidatos a presidente con dos aspirantes a entrenador: Valverde y Bielsa. Ganó uno de los candidatos que llevaba a Valverde.
el desenlace de la relación entre el Athletic y Valverde se antoja próximo. Seguir sería cosa de superhéroes porque después de una temporada tan marcada como ésta todo lo que venga después quedará viciado. Pero Valverde no merece un adiós condicionado a una colección de derrotas o una clasificación sin premios. De las temporadas dicen que se recuerdan los principios, por todo lo que invocan, y el final, que es lo que dicta el resultado. el recuerdo de Valverde debería ir más allá.
El Txingurri (62 años) está a seis jornadas de alcanzar los 500 partidos como entrenador en el primer equipo del Athletic. Y tiene pinta de que su trayectoria no llegará mucho más lejos. Hay que hacerse a la idea de que al término de la temporada cerrará la puerta de Lezama y no volverá a entrar allí como responsable técnico. Podrás hacerlo como historico -ningún entrenador ha dirigido tantos partidos al Athletic-, como campeón de copa y supercopa o también como portavoz y defensor de la institución en la cotidianidad frente a la práctica de silencio institucional que le ha ha acompañado en dos de sus tres etapas en el club. Más todavía con Jon Uriarte como presidente que con Josu Urrutia, quien al menos tomó la determinación de comparar cada cuatro o seis semanas.
el El desgaste es evidente y el roce acentúa la crítica.. Valverde es diana en cualquier comentario que sobre la marcha del equipo: que si no es intervencionista, que si no cambia de partido, que si no ofrece alternativas, que si niega a los jóvenes….El El Athletic es un club lleno de singularidades. y la relación en los malos momentos también: una mala temporada afecta de lleno al entrenador, pero ampara a los futbolistas. ¿Por qué? Porque todos los que tienen contrato seguirán la siguiente campaña. El Atlético no se renuevan vestuarios. En las malas, el Athletic sacrifica entrenadores.



