Piden el fin de la guerra en Oriente Medio. Foto/fuente externa
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WASHINGTON. – Los ministros de Finanzas de España y otros 10 países, entre ellos Reino Unido, Japón o Australia, emitieron este miércoles una declaración instando a lograr un acuerdo de paz negociado en Oriente Medio que ayude a mitigar los impactos económicos que está teniendo el conflicto abierto por EE.UU. e Israel contra Irán a finales de febrero.
«Hacemos un llamamiento a favor de una resolución negociada del conflicto que sea rápida y duradera, así como para que se restablezca el tránsito libre y seguro a través del estrecho de Ormuz; una resolución que mitiga los impactos sobre el crecimiento, los precios de la energía y los niveles de vida, en particular para los sectores más pobres y vulnerables», reza el texto.
El comunicado, firmado por los titulares de Finanzas de España, Reino Unido, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Polonia, Suecia, Países Bajos, Finlandia y Noruega, celebra el alto el fuego de dos semanas alcanzadas la semana pasada entre Washington y Teherán y hace un llamamiento a que todas las partes implementen el acuerdo en su totalidad.
«La reanudación de las hostilidades, una ampliación del conflicto o la persistencia de las perturbaciones en el estrecho de Ormuz plantearían graves riesgos adicionales para la seguridad energética mundial, las cadenas de suministro y la estabilidad económica y financiera», añade la misiva, que incide en que incluso con un acuerdo de paz «los impactos sobre el crecimiento, la inflación y los mercados persistirán».
Los 11 países se comprometen a gestionar la respuesta a la crisis de «manera coordinada, responsable y ágil» y subrayan que, ante la presión sobre sus respectivos balances fiscales, garantizan que «cualquier medida de respuesta interna sea fiscalmente responsable y se dirija específicamente a aquellos que más necesitan apoyo».
También se defiende la diversificación energética, «un comercio de productos energéticos abierto y basado en normas» y se insta a que otros países eviten acciones proteccionistas, en línea con las recomendaciones lanzadas esta semana por el FMI.
Los firmantes se comprometen «a promover la cooperación y la integración para respaldar la estabilidad regional y mundial» y reafirman «el papel fundamental de las organizaciones internacionales».
Los 11 países dan también la bienvenida al nuevo grupo de coordinación del FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de la Energía (AIE), y resaltan las consecuencias que el conflicto puede tener en pequeños estados insulares que dependen de la energía importada para satisfacer sus necesidades básicas.
«Hacemos un llamamiento al FMI y al Banco Mundial para que ofrezcan un apoyo de emergencia coordinado a los países que lo necesiten», reza el texto.
Los firmantes reafirmaron su apoyo a Ucrania y su compromiso de mantener la presión económica sobre Rusia, cuya guerra, recordaron, sigue perjudicando a la economía global.
«Rusia no debe beneficiarse de este conflicto y, en la medida en que las condiciones del mercado lo permitan -a fin de evitar exacerbar las interrupciones en las cadenas de suministro y en los precios de la energía-, seguiremos colaborando en la búsqueda de vías para intensificar la presión», concluye el comunicado.
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