Lo que durante años fue considerado uno de los mayores logros de la medicina moderna enfrenta hoy una amenaza creciente: la pérdida de efectividad de los antibióticos. Los expertos advierten que, actualmente, una de cada seis infecciones bacterianas en el mundo ya no responde a los tratamientos estándar, una realidad que deja de ser una proyección futura para convertirse en un problema sanitario en curso.
LEA TAMBIÉN
Las cifras respaldan la preocupación. Solo en 2019, la resistencia antimicrobiana (RAM) fue responsable directa de 1,27 millones de muertes a nivel global y estuvo asociada a 4,95 millones adicionales. Más recientemente, datos consolidados por la Organización Mundial de la Salud indican que en 2023 el 16 % de las infecciones bacterianas presentaron resistencia a los antibióticos, lo que evidencia la magnitud de un fenómeno que avanza de forma sostenida.
Datos recientes muestran que el fenómeno ya es una realidad global. Foto:Imágenes falsas
La RAM ocurre cuando las bacterias desarrollan mecanismos que les permiten sobrevivir a los medicamentos diseñados para eliminarlas. Este proceso natural se ha visto acelerado por factores como el uso inadecuado de antibióticos —incluido su consumo sin necesidad clínica o la interrupción temprana de tratamientos— y las dificultades en la implementación de programas de prevención y control de infecciones en entornos hospitalarios.
Las consecuencias son múltiples y complejas. Los procedimientos médicos habituales, como cirugías o tratamientos oncológicos, se vuelven más riesgosos. A su vez, los pacientes que se enfrentan a estancias hospitalarias más prolongadas y los sistemas de salud asumen costos significativamente más altos.
«La RAM no es un escenario hipotético; es una realidad que ya está impactando la práctica clínica y la sostenibilidad de los sistemas de salud. Desde la academia tenemos la responsabilidad de generar conocimiento, formar talento y promover estrategias basadas en evidencia que permitan frenar esta amenaza antes de que comprometa aún más la seguridad de los pacientes», señaló la doctora Carolina Vizcaíno, vicerrectora de Investigaciones de la Universidad El Bosque.
El avance de la resistencia antimicrobiana en el mundo preocupa a los expertos. Foto:RCA Cundinamarca
En Colombia, el panorama no es ajeno a esta crisis global. Las estimaciones más recientes indican que cerca de 4.700 muertes anuales fueron directamente atribuibles a infecciones resistentes en 2019, mientras que más de 18.000 estuvieron asociadas a este fenómeno. Aunque el país cuenta con un Plan Nacional de Respuesta frente a la RAM, persisten desafíos importantes en la implementación efectiva de programas de prevención y control de infecciones, especialmente en hospitales públicos de alta complejidad.
Uno de los escenarios más críticos son las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Allí, la combinación de pacientes altamente vulnerables, una carga asistencial elevada y el uso intensivo de antibióticos de amplio espectro crean condiciones propicias para la propagación de bacterias resistentes.
LEA TAMBIÉN

Entre los microorganismos que más preocupan a la comunidad científica se encuentran aquellos resistentes a carbapenémicos, considerados antibióticos de última línea para tratar infecciones graves. Tras la pandemia de covid-19, se ha observado un aumento en la frecuencia de estas bacterias, así como en la diversidad de genes que les confieren resistencia, lo que reduce aún más las opciones terapéuticas disponibles.
«Las UCI concentran pacientes vulnerables y un uso intensivo de antibióticos. Si no fortalecemos los programas de prevención y control de infecciones, la transmisión de bacterias resistentes puede escalar rápidamente. Nuestro trabajo busca demostrar que es posible reducir esa propagación con estrategias basadas en evidencia y adaptadas a la realidad de los hospitales públicos del país», explicó la doctora María Virginia Villegas Botero, investigadora de la Universidad El Bosque y líder del proyecto LIMCRE, una iniciativa orientada a reducir la transmisión de bacterias resistentes a carbapenémicos en las UCI de Colombia.
En Colombia miles de muertes anuales están asociadas a infecciones que no responden a antibióticos. Foto:iStock
El impacto de la resistencia antimicrobiana no se limita al ámbito sanitario. También representa una amenaza para la economía global. El Banco Mundial ha advertido que, en un escenario de alta propagación, estas infecciones podrían reducir el Producto Interno Bruto mundial hasta en un 3,8 % anual hacia 2050. Este escenario implicaría una disminución en la productividad, hospitalizaciones más prolongadas y un aumento sostenido en los costos de atención en salud.
En términos prácticos, cuando los antibióticos dejan de funcionar, no solo aumentan las muertes, sino que también se debilitan los sistemas económicos y sociales, generando un efecto en cadena que impacta distintos sectores.
Frente a este panorama, la comunidad científica insiste en la necesidad de fortalecer la articulación entre investigación, práctica clínica y políticas públicas. La actualización permanente del conocimiento y la implementación de estrategias basadas en evidencia se perfilan como herramientas clave para contener el avance de la RAM.
LEA TAMBIÉN

Bajo esta premisa, el grupo de investigaciones en Resistencia Antimicrobiana y Epidemiología Hospitalaria de la Universidad El Bosque llevó a cabo el XVII Simposio Internacional de Resistencia Antimicrobiana, realizado entre el 18 y el 20 de marzo de 2026 en Barranquilla. Durante el encuentro, expertos nacionales e internacionales analizaron los principales avances en vigilancia epidemiológica, control de infecciones y uso racional de antimicrobianos.
Las discusiones coincidieron en un punto central: la urgencia de fortalecer las capacidades institucionales, especialmente en entornos hospitalarios de alta complejidad, para enfrentar un fenómeno que continúa escalando en impacto sanitario y que amenaza con revertir décadas de avances en la medicina moderna.
EDWIN CAICEDO
Periodista de Medio Ambiente y Salud
@CaicedoUcros
! function (f, b, e, v, n, t, s) {
if (f.fbq) return;
n = f.fbq = function () {
n.callMethod ?
n.callMethod.apply(n, arguments) : n.queue.push(arguments)
};
if (!f._fbq) f._fbq = n;
n.push = n;
n.loaded = !0;
n.version = '2.0';
n.queue = ();
t = b.createElement(e);
t.async = !0;
t.src = v;
s = b.getElementsByTagName(e)(0);
s.parentNode.insertBefore(t, s)
}
(window, document, 'script', 'https://connect.facebook.net/en_US/fbevents.js');
fbq('init', '2639268933010768');
fbq('track', 'PageView');



