En la Cope, Pilar García de la Granja inaugura el lunes con canciones para contagiar felicidad y, aconsejada por Jorge Bustos, programa Voglio vederte danzare de Franco Battiato. La canción es del año 1982, pero mantiene la energía humanística de cuando Battiato la compuso. En la radio, sin embargo, la felicidad no suele durar, y enseguida se acumulan noticias sobre la intención de Donald Trump de bombardear las infraestructuras energéticas de Irán y la amenaza del gobierno iraní de destruir las plantas potabilizadoras de Arabia Saudí y los Emiratos Árabes. Bustos constata que la guerra aplica la tecnología militar más sofisticada y, al mismo tiempo, unas leyes morales del Antiguo Testamento.
Emmanuel Grégoire, candidato socialista de una coalición de izquierdas a la alcaldía de París, celebra la victoria dejándose fotografiar en bicicleta y reuniéndose con sus eufóricos electorales en una plaza de nombre simbólico: Stalingrado. El titular de L’Humanité, periódico de tradición comunista, habla de “alivio” por un lado y de “cuestionamiento” sobre la unión de las izquierdas por otro (por cierto, en la eterna pequeña patria de Gennevilliers ha vuelto a ganar un alcalde comunista). En los meses anteriores a la campaña, Grégoire removió las inercias preelectorales denunciando los abusos de los “pedecriminales” (pederastas) y contando que de pequeño sufrió abusos sexuales.
En París, Jean-Luc Mélenchon no participa en la victoria de Grégoire
El desacuerdo con los Insumisos ha provocado que Jean-Luc Mélenchon no se sume a la coalición, entre otras razones por la acusación de antisemitismo y porque, día sí y día también, invierte casi toda la energía que le queda –que se puede confundir con la de un bocazas adicto al onanismo retórico radical– a insultar a Grégoire. Las disputas de la izquierda parisina son una catástrofe que la victoria de Grégoire maquillará momentáneamente mientras que, viendo que todo el mundo afirma haber ganado, los votantes se sienten cada vez más identificados con la pregunta que hacía el candidato Coluche, gran precedente de la insumisión sulfúrica: «La derecha ha ganado las elecciones. La izquierda ha ganado las elecciones. ¿Cuándo será Francia la que ganará las elecciones?»
es El matí de Catalunya Ràdio David Madí y Rafael Grasa debaten con vehemencia sobre el origen de la guerra. Madí atribuye el primer gesto bélico a Hamas y Grasa le desmiente con una retahíla de precedentes que confirman la condición diabólica –probablemente irresoluble– del conflicto. La discusión destila una energía que no parece dirigirse a los oyentes sino a la propia necesidad de reafirmarse en unas determinadas convicciones. Desde la barrera, intuyo que no tiene más razón el analista que más grita e intimida sino el que más conocimientos es capaz de transmitir. Para recuperar un poco de felicidad ante del alud de noticias dramáticas, regreso a Battiato ya la canción – Bandiera Bianca – en la que habla de los “idiotas del horror”.



