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Después de una larga espera, la NASA logró el lanzamiento de la misión Artemisa 2. El despegue tuvo lugar en el Centro Espacial Kennedyen Florida, Estados Unidos, de donde salió el cohete SLS (Sistema de lanzamiento espacial) y la cápsula orión, que transporta a los cuatro astronautas elegidos para la misión de diez días.
El despegue se registró a las 5:35 de la tarde, hora de Colombia, en su primer y único intento. Los dos propulsores de combustible sólido se encendieron primero, proporcionando más del 75 % del empuje necesario para elevar el cohete de 2,61 millones de kilogramos, que lleva en su parte superior la nave Orión, con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen abordo.
A medida que el cohete ascendía, los umbilicales —que proporcionaban energía, combustible y conexiones de datos durante la fase previa al lanzamiento— se desconectaron y se retrajeron en carcasas protectoras. Esto garantizó que el vehículo estuviera libre de sistemas terrestres y fuera completamente autónomo para el vuelo, según explicó la NASA.
Minutos después, se completó el apagado del motor principal de la etapa central del cohete SLS, y dicha etapa se separó con éxito de la etapa de propulsión criogénica intermedia y de la nave espacial Orión. Esto marca el final de la primera fase importante de propulsión de la misión Artemis 2 y el inicio de las operaciones de la etapa superior.
Aunque todo esto ocurrió en cuestión de minutos, el día del lanzamiento esperado comenzó temprano con la autorización oficial para el llenado de los tanques de combustible. En la mañana, los ingenieros del Centro Espacial Kennedy llevaron a cabo el cambio de aire a nitrógeno gaseoso y la inertización de las cavidades, un paso crucial para garantizar la seguridad de la tripulación y la integridad del cohete.
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Dos horas después, los astronautas comenzaron oficialmente su día de lanzamiento con una llamada que marcaba el inicio de sus preparativos finales para la misión Artemis II alrededor de la Luna.
Sobre las 12:40 pm hora local, la tripulación recibió una última sesión informativa sobre las condiciones meteorológicas, información fundamental ya que incluso cambios mínimos podrían afectar las decisiones de la cuenta regresiva y la dinámica del vuelo.
Minutos después alistaron sus trajes en el Edificio de Operaciones y Verificación Neil A. Armstrong en el Centro Espacial Kennedy de la agencia. Un equipo de técnicos especializados en trajes espaciales ayudó a la tripulación a ponerse sus trajes del Sistema de Supervivencia para la Tripulación Orion, diseñado a medida para brindar movilidad y comodidad, garantizando al mismo tiempo la máxima seguridad durante las fases dinámicas del vuelo.
En la tarde, antes de salir hacia el punto de encuentro, la tripulación cumplió con la tradición: una partida de cartas. En los vuelos espaciales, las tripulaciones de la NASA juegan a las cartas antes de salir de los camarotes previos al lanzamiento hasta que el comandante, en este caso el astronauta de la NASA Reid Wiseman, pierde. Se espera que, al perder, el comandante se libre de toda su mala suerte, atrayendo así la buena fortuna a la misión, según explicó la agencia.
Sobre las 2:31 pm, hora local, los astronautas abordaron la nave espacial para comenzar las comprobaciones de comunicación y confirmar los enlaces de voz con el centro de control de la misión y los sistemas a bordo.
Todo iba bien, hasta las 5 de la tarde, cuando el Centro de Pruebas del Este identificó un problema relacionado con la comunicación con el sistema de terminación de vuelo. Por fortuna, los ingenieros resolvieron la situación un par de minutos después.
Finalmente, a las 5:57 pm, el equipo encargado de finalizar la misión Artemis II reunió sus últimas tareas y abandonó el Complejo de Lanzamiento 39B. Tras horas de trabajo minucioso asistiendo a los astronautas con la colocación de los trajes espaciales, el cierre de las escotillas y las comprobaciones críticas de la nave, el equipo salió de la Sala Blanca y dejó la nave Orion sellada y lista para el vuelo.



