Esta noche cruzamos el Misisipi. Estos cuatro voraces «herbicidas naturales» soltados en Arkansas fueron colonizando la roja fluvial, primero ascendiendo por el río Misisipi y sus afluentes y ayudados por inundaciones para llegar a ríos abiertos hasta amenazar los Grandes Lagos situados al norte de Estados Unidos, esta cronología de expansión y reproducción. el detalle el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS).
Son unas autenticas titanas. Las carpas son un magnífico ejemplo de gestión adaptativa de especies invasoras: son capaces de resistir diferentes entornos, pueden vivir varias décadas y poner millones de huevos. Las carpas están en su salsa en el fondo de lagos, estanques o ríos y se lo tragan todo, ya que prácticamente cualquier materia orgánica les vale, desde plancton hasta pequeños peces. Así que engullen el alimento que podrían comer las especies autóctonas.
Destino: los Grandes Lagos. Presentes en todos los estados de los Estados Unidos continentales, los Grandes Lagos del norte son un destino tan apetecible como devastador. Además del daño del ecosistema, una invasión a gran escala provocaría una catástrofe a la economía local en tanto en cuando diezmaría la industria pesquera, que géneros aproximadamente 7.000 millones de dólares al año. Así que la Administración, científicos y ecologistas llevan años trazando aviones para mantenerlas fuera de allí. La carpa herbívora ya ha sido avistada en el lago Erie.
¿Cuántas carpas asiáticas puedes pescar? La primera medida que pusieron en marcha fue favorecer el aumento de su pesca, con torneos como el Torneo de pesca campesino sureño para que quienes participan intenten capturar tantas como puedan. El problema es que la pesca no es suficiente para diezmar una especie con tanto afán reproductivo. El experto en especies acuáticas del Michigan DNR Seth Herbst concluye que Haría falta librarse de un 80% para que su población no se recupere.
Si no puedes con ella, cómetela. En 2022 el Departamento de Recursos Naturales de Illinois tuvo una idea: usar la pesca comercial a gran escala como herramienta de gestión acuática para reducir la presión poblacional. Dicho de otra forma: fomentar el consumo humano de las carpas, a las que rebautizaron como «Copi».
La carne de carpa es rica en proteínas y se consume en China y otros países asiáticos, así que ¿por qué no en Estados Unidos? La campaña sigue viva y coleando (como las carpas): en la web de la campaña hay una larga lista de recetas y restaurantes en diferentes estados donde puedes probarlas. Y hablando de recetas, este de «No puedes vencerlos, cómelos» (si no puedes vencerlos, cómetelos) da más ideas para cocinar esta y otras especies invasoras.
La muralla eléctrica de Chicago. Desde 2013 el cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos tiene operativa una serie de barreras eléctricas permanentes en el sistema de vías fluviales del área de Chicago con un campo de corriente continua de 2,3 Voltios por pulgada cuadrada (unos 0,35 Voltios por centímetro cuadrado).
Este chispazo no mata a las carpas, solo las paraliza para que no avancen y queden río abajo. Eso sí, este método no es infalible: los cambios en los niveles de agua o la sal empleada para el deshielo pueden alterar la conductividad del agua y por ende, la efectividad de este método. Además, los especímenes más pequeños pueden escaparse en los refugios que se forman entre embarcaciones. Y una obviedad: afecta a las carpas y los peces que no son carpas, alterando así su comportamiento. Y aún así, se sigue utilizando.

Buscando el sistema infalible contra las carpas. En las cuencas fluviales de Illinois han probado con muros de burbujas a partir de una tubería, entorpeciendo así su visión. Su sonido también sirve como advertencia. ¿El problema? Que también afecta a las especies autóctonas. Y un paso más allá, una variante en forma de cortinas de cavitación en el que las burbujas se rompen para perturbar a los peces. Este método fue el ganador del concurso. Tanque de carpascon una suculenta recompensa de 500.000 dólares a quien diera con la idea definitiva.
La zona del caos. Como la electricidad no es infalible al 100%, en 2024 destinaron 858 millones de dólares para construir el proyecto de la presa de Intercuenca de Brandon Road que lo tiene todo: barreras eléctricas mejoradas, disuasores acústicos (las carpas plateadas saltan al oír los ruidos de los motores) y de burbujas para entorpecer su visión. El objetivo es evitar a toda cosa que las carpas atraviesen la presa minimizando los daños al resto.
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