El Ministerio de Hacienda que dirige María Jesús Montero da por hecho que el nuevo modelo de financiación autonómica iniciará su tramitación en el Congreso antes de que termine el actual período legislativo, a principios de verano.
Esto significa que el ministerio no podrá tardar muchas semanas en convocar el Consejo de Política Fiscal y Financiera que ha de dar luz verde a la reforma polémica.
El mecanismo de aprobación del nuevo modelo en el seno del Consejo garantiza al Gobierno la luz verde pese a la oposición de gran parte de las comunidades autónomas que se financian con el régimen común, muchas de ellas gobernadas por el Partido Popular. Otra cosa es qué ocurrirá en las Cortes donde el proyecto no tiene asegurada la mayoría.
En el Congreso, ERC podrá defender sus propuestas para el nuevo sistema pero, por ahora, nada garantiza su aprobación
En cualquier caso, la tramitación del nuevo modelo en el Congreso permitirá sustanciar el debate en el que ERC podrá defender y eventualmente acordar con los socialistas los acuerdos relativos a la hacienda catalana que aseguraron la investidura de Salvador Illa en agosto del 2024.
Entre estos acuerdos estaba la cesión de la recaudación, gestión y liquidación del Impuesto sobre la Renta a la hacienda catalana, una propuesta a la que Montero se ha opuesto en otras ocasiones. Ayer, sin embargo, en una entrevista en Los Desayunos de TVE se limitó a decir que todavía no hay acuerdo en esta cuestión.
Lo cierto es que con el calendario planteado ayer, Montero ya no será ministra de Hacienda cuando este proyecto llegue para debatirse en el Congreso, toda vez que, a más tardar, en el mes de junio se celebrarán las elecciones a la presidencia de la comunidad de Andalucía, donde ella ha sido designada como candidata de los socialistas, por lo que necesariamente deberá renunciar a su cargo en el equipo de Pedro Sánchez.
En este escenario, la vicepresidenta del Gobierno, que se mostró convencida de que el modelo de financiación que ha de sustituir al que se aprobó en 2009 y lleva una vez años caducado, acabará siendo asimilado por la mayoría de los gobiernos autonómicos, y señaló que su comunidad, Andalucía, será la que vería aumentar más sus ingresos.
La ministra, en esta misma entrevista, desvinculó la decisión del president Illa de retirar el proyecto de presupuestos para el 2026 de su posición reticente a entregar la gestión del principal tributo que pagan los catalanes a la Generalitat. En opinión de la vicepresidenta del Gobierno, Illa ha retirado su proyecto para darse cuenta del tiempo y, así, persuadir a Oriol Junqueras de que los apruebe.



