Como explican en Motorpasion, ningún neumático (ni de moto ni de coche) nació tan negro como lo son ahora. Entre finales del siglo XIX y principios del siglo siguiente los neumáticos eran blancos, gris claros o beige. Si buscas cualquier coche del siglo XIX podrás comprobarlo con facilidad.
Esto se debía a que el caucho natural tiene un color claro por naturaleza. Pero claro, el caucho no puede convertirse en neumático conforme a la venta del árbol, es necesario calentarlo con azufre para que sea capaz de soportar el calor del asfalto, aguantar peso y fricción, y comportarse como lo que se espera en un neumático.
Para lograrlo, se «cocinó» el caucho mediante una técnica llamada vulcanizado, un proceso que blanqueaba aún más el material y acababa trayendo consigo neumáticos claros y poco duraderos.
El gran cambio llegó con la introducción de un material muy concreto: el carbono. Con su llegada los neumáticos pasaron a ser más duraderos y resistentes, ya que este material reforzaba la estructura del caucho. Solo había problemilla: era carísimo.
Por ello, durante principios del siglo XX, los fabricantes de neumáticos apostaron por una solución mixta: la parte crítica (la banda de rodadura que contacta directamente con el suelo) se fabricaba con caucho y carbono, el resto sin él. El resultado era este: neumáticos con dicha banda de color negro y el resto en blanco.
Conforme el carbono se abarató, los neumáticos pasaron a ser completamente negros tal y como los conocemos ahora, pero algunos fabricantes (principalmente, los de motos) mantienen bandas de rodadura blancas para dotar a sus neumáticos de un aire retro.
Es el caso de Algunos neumáticos Mitas para Harley-Davidson. Eso sí, por los foros comentan el precio a pagar por esta vacilada retro: hay que estar constantemente limpiando la banda de rodadura si queremos que siga estando blanca.
Imagen | harley-davidson
En Xataka | Estuve a punto de comprar la moto china más vendida de España. Hasta que leí la letra pequeña



