<!(CDATA(Vox entra en el Gobierno de Extremadura con una vicepresidencia y las carteras de Familia y de Agricultura. Es la decisión de los de Santiago Abascal, que deberían haberse abstenido en aquella investidura fallida de María Guardiola, evitando asociarse a una palabra maldita: bloqueo. Tuvo que ser, de hecho, abstención la misma noche electoral. Ese Vox que hoy fenece es el que metía abstencionistas y jóvenes a cascoporro al sistema. Si muchos vuelven a la abstención, el bloque de la derecha se alejaría de los 12 millones de votos a la espera de la movilización de la izquierda.
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