El grupo de Junts per Catalunya en el Congreso de los Diputados ha registrado este miércoles una proposición no de ley en la que apuesta por deducciones fiscales en materia de vivienda como plan de choque en ese ámbito y reafirma su “firme” oposición al decreto de Sumar que topa y prolonga los contratos de alquiler hasta diciembre del 2027 de manera automática, durante casi dos años.
Dicha disposición se votará en la Cámara Baja el próximo 28 de abril y no cuenta con los votos necesarios para salir adelante pese a la presión que ejerce el socio menor de la coalición del Gobierno central.
La resolución de Junts, sin efectos vinculantes y jurídicos, plantea una deducción del 15% en el IRPF por los gastos de alquiler o hipoteca de una vivienda habitual, con un tope de 11.630 euros anuales.
La formación también aboga por medidas, para los colectivos más vulnerables, contra de los fondos buitre. También que la vivienda de las personas mayores que estén en una residencia tenga la consideración de vivienda habitual a efectos fiscales y que haya incentivos fiscales para el ahorro destinado a rehabilitación de viviendas.
Los de Carles Puigdemont insisten en no traspasar a los propietarios la responsabilidad pública en la problemática del acceso a la vivienda.



