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Los estrechos pasillos del popular. Mercado de Sonoraubicado en Ciudad de México, son visitados por millas de mexicanos antes de que finalice el año para consultar la fortuna con brujos o tarotistas, mientras que otros buscan proteger la suerte comprando amuletos, duendes y hasta vestidos para la Santa Muerte.
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Con apenas 23 años, el comerciante David Hernandez entiende bien el negocio de «las ciencias ocultas, el esoterismo y la santería», un mercado que, explica a EFE, atrae actualmente a más jóvenes que adultos, especialmente en esta época del año, cuando las personas «vienen completamente movidas por la fe».
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«Nosotros, como tal, no es que vendamos algo milagroso; es 50 % el producto que te estamos vendiendo y 50 % la fe», admite el joven vendedor de los locales 50 y 51donde junto a su tía, Patricia, ofrece los amuletos más solicitados en esta temporada, como brazaletes de protección, semillas de la abundancia y veladoras para abrir caminos.
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Los compradores gastan un promedio de 500 pesos (27,8 dólares) para realizar sus rituales de año nuevoque incluyen velas de la Divina Providencia -encendidas el primer día de cada mes-, pirámides de resina y hasta ‘kits ritualizados‘ con jabones, lociones y baños herbales elaborados para atraer «la abundancia y la prosperidad».
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Nancy Márquez hace su compra para captar «la buena suerte» y asegura creer en Dios, pero también en las limpias de los brujos y en los amuletos, símbolos en los que deposita su fe desde 2022, un año antes de que se anunciara el fin de la emergencia sanitaria por la pandemia de covid-19.
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Márquez, de 34 años, relata que, aunque durante la pandemia perdió a muchos seres queridos, esa tragedia también la acercó al mundo de los amuletos, que utiliza cada fin de año.
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«A las 12 de la noche prendo mi velita y echo mis semillitas de lenteja y de girasol», cuenta sobre este ritual en el que siempre pide por más salud, trabajo y seguridad, pues sostiene que en México el gran problema es la inseguridad.
La devoción en la muerte y la magia.

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Aunque muchos de estos amuletos están vinculados con la religion catolica -de la cual es creyente el 77,7 % de la población mexicana-, existen otros que han sido rechazados por la Iglesia y, aun así, siguen siendo usados en estas fechas, como la Santa Muerte.
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Esta deidad popular cuenta con millones de feligreses en el mundo, y México es uno de sus epicentros de veneración.
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Isabeluna de sus fieles, recorre el Mercado de Sonora para cumplir la promesa de comprarles a sus cuatro figuras de la Santa Muerte unos vestidos antes de que termine el año.
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La joven, de 31 años, confiesa que es devota de ´La Santa´, como la llama, porque le devolvió las ganas de vivir.
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«Tuve una complicación en mi vida y me quería morir (…) Y le dije que si me daba otra oportunidad de vivir me la iba a tatuar, y me la tatúe», reza emocionada al mostrar su brazo con la imagen de la deidad popular femenino.
Competencia con productos chinos
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Una de las vendedoras más experimentadas en el sector de las figuras esotéricas es rocio riveraquien lleva tres décadas en el negocio de duendes, elfos, troles y brujas, en el local 63.
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Ella asegura que estas figuras son productos que sirven para recibir el Año Nuevoya que protegen al cliente de «las malas vibras».
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Según el comerciante, en México cada vez hay más interés en la magia del mundo feérico, aunque advierte que la introducción de figuras asiáticos, como el caballo -animal que corresponde al Nuevo Año del horóscopo chino-, «perjudica» sus ventas.
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A su juicio, cada vez hay «más vendedores que compradores», lo que repercute en los precios.
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«En lugar de subir vamos como los cangrejos para abajo», concluye, explicando que la sobreproducción y la alta competitividad del mercado los obliga a disminuir sus precios. EFE



