La mayoría que da aliento al Govern de Salvador Illa –PSC, Esquerra Republicana y los comunes– y la CUP, los grupos de la izquierda, han dejado este miércoles en agua de borrajas la proposición de ley de Junts per Catalunya para rebajar el IRPF y eliminar el impuesto de sucesiones y el de donaciones, una iniciativa que se señaló tras el último debate de política general.
El pleno del Parlament ha abordado hoy el debate a la totalidad, un primer examen parlamentario de la norma para explorar si el redactado cuenta con visos de prosperar o no y ha caído en ese primer paso, puesto que el Ejecutivo catalán y sus socios, así como los anticapitalistas, habían registrado sendas enmiendas a la totalidad. En total, ha habido 72 votos en contra de la rebaja fiscal y 61 a favor.
Durante su intervención, el portavoz económico de JxCat, Antoni Castellà, ha defendido que la rebaja de impuestos es de justicia puesto que la recaudación total de la administración catalana ha subido desde el 2023 un 28% y la del IRPF, en concreto, un 37%. Unos datos que los posconvergentes atribuyen en gran parte a la inflación.
Los grupos que habían presentado enmienda a la totalidad han reprochado a Junts que su norma beneficia a aquellos que poseen inmuebles ya los que más cobran, mientras que PP, Vox, y Aliança, aunque han votado en contra de las enmiendas, han afeado a los de Carles Puigdemont que su partido subiera el impuesto de sucesiones en el 2020 en virtud de su acuerdo con los comunes para aprobar los presupuestos de la Generalitat, cuando el presidente era Quim Torra.



