El brillo de las luces y el ambiente festivo que acompañan a la Navidad Suelen traer consigo reuniones familiares, música y celebraciones que marcan el cierre del año. Sin embargo, esta temporada también implica un incremento significativo en los casos de lesiones oculares, especialmente por el manejo de pólvora y el consumo accidental de alcohol adulterado.. Así lo señala la Fundación Oftalmológica Nacional (Fundonal), institución que cada diciembre reitera la necesidad de extremar precauciones para evitar daños irreversibles en la visión.
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De acuerdo con Fundonal, las quemaduras oculares provocadas por fuegos artificiales continúan siendo uno de los riesgos más frecuentes en esta época. La entidad, referente en salud visual en el país, sostiene que la combinación de celebraciones en espacios abiertos, el manejo inexperto de pólvora y el aumento del uso de artefactos pirotécnicos propician un contexto especialmente vulnerable para adultos y niños.
Lesiones graves y atención inmediata
La oftalmóloga Shirley Rosenstiehl Colón advierte sobre la gravedad de este tipo de accidentes. “Estas lesiones pueden producirse por el calor directo, el impacto de fragmentos expulsados durante la explosión o por el contacto químico de los componentes de la pólvora con la superficie ocular. Cuando el daño compromete tejidos profundos, existe un riesgo real de pérdida irreversible de la visión.por lo que la atención médica inmediata es determinante”, señala.
El protocolo recomendado incluye acudir directamente al servicio de urgencias. Foto:iStock
Ante una lesión, Fundonal insiste en actuar sin demora. El protocolo recomendado incluye acudir directamente al servicio de urgencias, lavar el ojo con abundante agua limpia y cubrirlo con una gasa sin ejercer presión. En caso de que exista un objeto incrustado, se recuerda que nunca debe retirarse, ya que cualquier manipulación puede agravar la violencia del trauma ocular.
La entidad también advierte sobre acciones inapropiadas que suelen adoptarse en casa, como frotar el ojo afectado, aplicar cremas, gotas o remedios caseros. Todas estas respuestas, compuestas por motivadas por la urgencia o el desconocimiento, no solo son ineficaces sino que pueden empeorar la lesión y reducir de manera considerable las opciones de recuperación.
El riesgo silencioso del alcohol adulterado
A la preocupación por la pólvora se suma otro riesgo que aumenta durante las festividades: la intoxicación por alcohol adulterado. Fundonal recuerda que estos productos, elaborados sin control sanitario, pueden contener sustancias altamente tóxicas como el metanolque afecta directamente estructuras críticas para la visión.
La doctora Rosenstiehl explica que, cuando se presenta este tipo de intoxicación, “las células del nervio óptico sufren daños irreversibles que pueden llevar a la pérdida permanente de la visión. Aunque existen tratamientos médicos para intentar frenar el daño, un alto porcentaje de pacientes queda con secuelas visuales importantes, entre ellas baja visión o incluso ceguera. Por ello, la prevención y el reconocimiento temprano de los síntomas son fundamentales para reducir el impacto”.
Entre los signos de alerta se encuentran visión borrosa, dolor de cabeza intenso, visión doble, náuseas o alteraciones del estado de conciencia.. La recomendación es acudir de inmediato a urgencias y, si es posible, llevar el envase de la bebida ingerida. Automedicarse o recurrir a tratamientos caseros puede retrasar intervenciones que pueden marcar la diferencia entre conservar o perder la visión.
Al cierre de su comunicado, Fundonal extiende un llamado a la comunidad para que las celebraciones decembrinas se vivan con responsabilidad. La institución enfatiza que la prevención, la información y la atención oportuna son las mejores herramientas para evitar secuelas irreversibles y garantizar unas fiestas seguras para todos.
REDACCIÓN SALUD



