Ya viene siendo una triste tradición, que el Atlético de Madrid tenga problemas en sus llegadas a los estadios de Club Atlético y Real Sociedadcuando le toca jugar en el País Vasco.
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La expedición del cuadro colchonero expresó su indignación tras llegar con 20 minutos de retraso al estadio de San Mamés, a pesar de estar alojados a solo diez minutos del campo. Y todo, a cuenta del dispositivo diseñado por la policía autonómica.
El club rojiblanco criticó, según señala marcael recorrido diseñado por la Ertzaintzaque obligó al autobús a dar vueltas por la ciudad y atravesar atascos, generando un ‘deja vu’ de incidentes pasados en situaciones similares.
Recordemos que el Atlético Acabó muy molesto con la actuación de la policía autonómica vasca, por su papel en la vuelta de la Copa del Rey de hace un par de temporadas. Entonces, el autobús del Atlético Tardó 35 minutos en recorrer apenas 300 metros, en medio de los incidentes protagonizados por los radicales del equipo vizcaíno.
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Antes de ese partido se registraron violentos incidentes protagonizados por radicales del Atléticoque agredieron a peñistas colchoneros en un bar cercano al estadio. Uno de ellos tuvo que ser trasladado al hospital.
es San Sebastiántambién vivió el Atlético un episodio polémico, también en un duelo de Copa del Rey, en 2022. Entonces, el autocar colchonero fue emboscado y atacado. Fue objeto de lanzamiento de objetos que causaron desperfectos y que rompieron tres de las lunas del mismo, con serio riesgo para los integrantes de la expedición colchonera.
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Se suponía que un partido de estas características debería haber contado con un dispositivo de seguridad a la medida del mismo. Y que las cosas no se hicieron bien es algo que se vio con el mismo resultado, unas imágenes bochornosas en las que el propio Simeón Tuvo que hacer frente, desde el autocar, a los muchos radicales que esperaban al equipo colchonero.
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Buena prueba de ello es que los sindicatos de la Ertzaintza Erne y sipe criticaron el dispositivo de seguridad desplegado en los aledaños del estadio de Anoetacon una clara falta de efectivo, a pesar de que el gobierno vasco, como suele ser habitual, echó balones fuera.



