El diario The Guardian reveló la noche del jueves que el Ministerio de Relaciones Exteriores había habilitado a Mandelson para ese puesto en enero de 2025 pese a un dictamen desfavorable del organismo encargado de verificar sus antecedentes.
Instado a dar explicaciones, el líder laborista se ha mantenido por ahora en silencio, pero destituyó el viernes al más alto funcionario al frente de los servicios diplomáticos, Olly Robbins, asesor principal del Foreign Office, confirmó su jefe de gabinete, Darren Jones.
Responsables del Foreign Office decidieron ir «en contra de la recomendación» de ese organismo, confirmó un portavoz de Starmer, quien afirmó que ningún miembro del gobierno tenía conocimiento de estos elementos «antes del comienzo de la semana».
El jefe del gobierno se pronunciará ante el Parlamento el lunes sobre este asunto, indicó su jefe de gabinete, mientras se multiplican los llamados a su dimisión.
El líder de la oposición conservadora, Kemi Badenoch, se arremetió en X contra la «deshonestidad deliberada» de Starmer, añadiendo que «es hora de que dimita».
Realizar deliberadamente declaraciones engañosas ante los diputados se considera muy grave en la democracia parlamentaria británica.
El jefe del gobierno siempre ha insistido en que no conocía el alcance de la cercanía entre el exministro y el financiero estadounidense fallecido en prisión en 2019.
Sin embargo, documentos del gobierno laborista desvelados en marzo, mostraron que Starmer fue advertido de que nombrar embajador en Estados Unidos a alguien con vínculos con Epstein suponía un «riesgo».
El informe interno elaborado para la designación de Mandelson como embajador en Washington a finales de 2024, que contiene este aviso, se incluyó en la primera tanda de millas de documentos que se publicarán sobre el controvertido nombramiento.
La nueva crisis se produce mientras Starmer asiste este viernes en París a una reunión sobre la circulación en el estrecho de Ormuz, bloqueada desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
La popularidad de Starmer ha bajado en las encuestas desde su llegada al poder en julio de 2024 y afronta en mayo las elecciones municipales británicas.



