Como testigo de excepción y redactor politico viví desde dentro de ese proceso y sus vicisitudes. Luis Abinader ha sido un discípulo fiel de ellos en la conducción de una republica dominicana ejemplarestable y en desarrollo económico e institucional.
A peña le tocó tomar el timón del Partido Revolucionario Dominicano luego de cruentas batallas históricas en el poder, marcando la naturaleza fratricida de los líderes perredistas.
Tras entregar su vida por la unidad blancadejó al PRD listo para regresar al poder, como finalmente ocurrió en el 2000 con su compañero de fórmula en el 1990: Hipólito Mejía.
pero el PRD no aprendió la lección, y peor aún, tuvo su división final en la oposiciónpermitiendo 16 años de gobierno seguidos del Partido de la Liberación Dominicanaque terminó embriagado entre luchas grupales por disputarse el cetro de la Doctor Delgado con avenida México.
La historia colocada en el trayecto del destino a Luis Abinader Corona, al hijo de José Rafael Abinader Wasafel contralor general de la República en el gobierno que trajo de nueva la democracia en 1978 bajo el liderazgo serio y responsable de Don Antonio Guzmán Fernández..
Abinader cerrado un ciclo morado que heredó prácticas viejas del poder, ahora tiene la misión de concluir con un segundo período de esa transición hacia una nueva generacion politica basada en esas respuestas que ha venido dando a las demandas de la población moderna.
Todo eso, frente a una oposición política que ofrece el mismo menú desgastado del pasado basado en demagogia y hambre de poder absoluto, y que fracasó en su farsa de unidad en los cómics del 2024.
Ha sido beneficiario de la subestimación políticademostrando en su ejercicio madurez y tacto de estadista ante grandes crisis.
Es desde ya sin dudas el garantia de la unidad y continuidad del liderazgo de relevo del PRMcuyos principales dirigentes hoy son ministros y directores eficientes que conectan con lo que quiere la población dominicana de hoy.
Como peñapasará la antorcha unida para la victoria en el 2028, asegurando que su relevo consolidará sus mayores logros un favor de la gente que hoy recibe obras en todo el país, aplaude un Estado que no apoya la corrupción ni fomenta corporaciones políticas para autofinanciarse, es ejemplo de estabilidad, confianza de la región y modelo de desarrollo logístico y turístico.
La transición y cierre de un ciclo político superado que lideran Luis Abinader y el PRMreivindican a un subestimado prócer de la democracia como lo fue Don Antonio Guzmán Fernándezejemplar cibaeño que condujo con dignidad y manos firmes a un país que tenía miedo de salir a las calles a reclamar libertad con respeto a su derecho al voto.



