Estatuilla del Premio Platino del Cine Iberoamericano. (Foto: Egeda/Estímulos Creativos)
Analizando noticia… por favor espera.
EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- En un interesante giro en la producción de su gala, la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (Egeda) y la Federación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (Fipca) han anunciado una parte de los ganadores de la XIII edición de los Premios Platino del Cine Iberoamericano.
La información sobre la primera tanda de ganadoras, gerenciada en el país por la agencia Stimulos Creativos, facilita el manejo de los tiempos de producción en el ceremonial de gala del 9 de mayo en el Teatro Gran Tlachco del Parque Xcaret, en Riviera Maya (México), al tiempo de permitir una mejor exposición mediática de los proyectos triunfantes en la competencia.
Entre los proyectos y talentos galardonados no se encuentra la categoría de Largometraje de Animación, en la cual figura la única nominación oficial dominicana: Olivia y las nubes (Tomás Eduardo Pichardo Espaillat), que compite con Decorado (Alberto Vázquez, España), Kayara (César Zelada y Dirk Hampel, Perú) y Soy Frankelda (Arturo Ambriz, México).
Olivia y las nubes tienen una respetable y destacada hoja de premios: mejor animación en el Festival de La Habana; Biznaga de Plata en el Festival de Málaga; mejor película en el Festival de Cine Latino de San Diego; presencia en el Festival de Guadalajara; mención especial en BFI London y selección oficial en festivales como Locarno, Annecy y Ottawa.
A esto añade su diseño de producción apoyado en la técnica de animación 2D (bidimensional), que no sigue un estilo uniforme, vinculando dibujo digital y tradicional, optando por texturas pictóricas, estilos gráficos diversos según personaje o punto de vista y la participación de múltiples animadores con estilos propios, lo que genera una estética fragmentada, pero coherente.
Este proyecto resalta por su estilo pictórico y onírico, con influencias del cómic independiente y la animación de autor, logrando una obra profundamente autoral, donde cada trazo tiene intención expresiva.
La pieza se aleja de la tradición técnica del 2D que vimos en 3 al Rescate (2011, dirección de Jorge Morillo y Luis Morillo, con guion a tres manos de Lucy Bedeglez, Edwin Gautreau y Christian López) y Capitán Avispa (2024, producción de Juan Luis Guerra y dirigida por Jean Guerra y Jonnathan Meléndez).
producción representa una vuelta al 2D artístico, menos dependiente de la tecnología, navegando una lógica más cercana al arte gráfico que al entretenimiento industrial, apelando a una técnica que construye autoralmente una historia y no se limita a ilustrarla.
La cinta podría ganar, y sería la primera vez que el país logrará alzarse con una estatuilla. Su proceso tomó diez años de producción, en condiciones propias de un cine de guerrilla, pese a los altos estándares alcanzados, pero la competencia es reñida.
De lograrlo, supondría un importante estímulo de los Premios Platino al atrevimiento artístico y un reconocimiento a la novedad técnica, al tiempo de abrir espacio para una industria audiovisual que, como la dominicana, aún busca consolidar su presencia en estos grandes escenarios.
Las otras competidoras
Decorado (Alberto Vázquez, España) es la principal competencia. Reconocida por la crítica internacional por su sello autoral y favorecida por el peso histórico de la cinematografía española en este género, podría beneficiarse del voto tradicional de los jurados. Bien realizada, es una apuesta “segura”.
Kayara, la guerrera del Imperio Inca (Perú/España, dirección de César Zelada y Dirk Hampel), es otra propuesta con méritos. Narra la historia de una joven inca de 16 años que lucha por ser la primera mensajera chasqui, rompiendo barreras de género ante la llegada de los conquistadores.
Producida por Tunche Films y B-Water Studios, destaca por su alta calidad visual y por centrada en la valentía y el legado cultural. Su desempeño en la taquilla en España y Perú, así como su música —a cargo de la Orquesta Sinfónica de Budapest—, constituyen valores añadidos.
Soy Frankelda (México), ganadora del Premio del Público en Fantasía Festival y nominada a los Premios Annie 2026 —distinción clave a nivel mundial—, es el primer largometraje mexicano de stop motion, ya adquirido por la plataforma Netflix, ventaja que incide en la percepción de los jurados. Cuenta con excelente crítica y se perfila como fuerte competidora por su innovación técnica y visibilidad internacional. ¿Es la de menores posibilidades? Tal vez, pero en el cine, como en todo arte, las sorpresas también forman parte del veredicto.
La decisión de los jurados siempre es soberana. Sin embargo, más allá del resultado final, la sola presencia de Olivia y las nubes en esta competencia marcan un hito: evidencia que, desde la persistencia, la identidad estética y el riesgo creativo, es posible abrirse paso en los más altos escenarios del cine iberoamericano.
Y en esa ruta —hecha de paciencia, talento y visión— ya se perfila una victoria mayor: la de demostrar que el cine dominicano puede aspirar, con fundamentos propios, a conquistar su lugar.
Relacionado
<!–
–>



