Toto Wolff, director ejecutivo de Mercedes-AMG Petronas, protagonizó un emotivo momento en el GP de China de la Fórmula 1 tras un gesto de caballerosidad y lealtad hacia Lewis Hamilton, quien fuera su punta de lanza durante más de una década y que ahora defiende los colores de la Scuderia Ferrari.
La escena ocurrió minutos después de que finalizara la sesión de clasificación del Gran Premio de China 2026. En una jornada de seguimiento para el equipo de Brackley, el joven talento Kimi Antonelli se hizo con la pole position, seguido de cerca por George Russell.
Sin embargo, justo detrás de ellos, en la tercera posición, Se ubicó un vestido rojo de Lewis Hamilton. Al observar las pantallas de cronometraje, Wolff soltó una frase que rápidamente se volvió viral: «De hecho, por un momento pensé que teníamos tres coches. Primero, segundo y tercero. Hay que acostumbrarse a esto».
La asociación entre Hamilton y Wolff es, sin duda, la más exitosa en la historia moderna de la competición. Entre 2013 y 2024, el británico cosechó seis de sus siete títulos mundiales bajo la tutela del austriaco, forjando una relación que muchos describen como la de un hermano mayor o un mentor. Por ello, cuando una voz detrás de la cámara le recordó a Wolff que “uno (de los pilotos) está en rojo ahora mismo”, la respuesta del jefe de Mercedes fue instantánea y cargada de afecto: “Todavía nuestro piloto”.
Para los aficionados, el comentario de Wolff no solo es una muestra de elegancia, sino el reconocimiento de que 12 años de ejecución perfecta, superación de crisis y victorias épicas no se borran por un cambio.
Este gesto llega en un momento de gran forma para Mercedes. La irrupción de Kimi Antonelli como el heredero natural de Hamilton ha inyectado una nueva energía en Brackley, pero la sombra y el legado de Lewis siguen presentes en cada rincón del garaje.
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